gerenciasalud    
        

 

 
    Inicio    ¿Quiénes somos?    Cursos   Contáctenos    Revista virtual  Artículos   

- Contenido -

Calidad en Salud

Gerencia en Salud

Marketing en Salud

Economía de la Salud

Etica Médica

Auditoría en Salud

Salud Pública

Noticias

Biografías

Maestrías y Diplomados
Congresos en Salud
Legislación en Salud

- Recursos -

Ministerios de Salud

Facultades Medicina

Facultades Odontología

Glosario Auditoría

Glosario Gerencia

Cursos

Webs amigas

Links - Enlaces

Pacientes Especiales
(Discapacitados)

 

Sitio de la Asociación Panamericana de Gerencia de Servicios 
de Salud

 

 

Volver a
inicio
Ir a edición
Abril 2003
Ver otros
Artículos de
Maestrías y Diplomados
Ver otros
artículos

   

  
DISCAPACITADOS

    



AUTISMO: REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA

 


Palabra clave: MARKETING EN SALUD. 
PACIENTES DISCAPACITADOS. AUTISMO.

Autor: Dr. Jaime Otero M.

Hemos realizado el presente trabajo de recopilación bibliográfica de algunos artículos encontrados sobre el tema del Autismo, deseando obtener una síntesis sobre la información producida por diversos autores sobre algunos de los innumerables tópicos que deben ser conocidos por quienes guardan relación con una persona (niño o adulto) que presente esta alteración de su desarrollo y de su capacidad de comunicación con el medio que lo rodea.

Nuestro afán ha sido solamente conocer más sobre el tema y tomar conciencia sobre el papel de este problema en nuestra sociedad, con el objeto de poder trabajar a favor de estas personas.

Somos absolutamente conscientes que el tema es sumamente amplio y esta será  la primera de una serie de revisiones bibliográficas que iremos realizando. Esperamos le sea de utilidad.

Definición.-

Se define el Autismo como un desorden del desarrollo de los niños que los afecta desde el momento de su nacimiento o desde los primeros meses de vida. Es el resultado de un retraso y una desviación de sus patrones normales de desarrollo. (1)

Hoy día se piensa que el autismo es un desorden del desarrollo producido por múltiples causas (Batsaw&Perret,1992). Debido a que no existen valoraciones específicas del autismo, el diagnóstico de este desorden se basa normalmente en las características que muestran los individuos (en relación a su nivel de desarrollo).(23)

Compromisos del comportamiento en el Autismo.-

Este retraso y desviación ocurre en tres áreas del comportamiento:

relaciones sociales e interacción
lenguaje y comunicación
actividades e intereses.

Estas tres áreas se pueden comprometer en distinta profundidad y extensión. Cuando el déficit es considerable, el patrón característico del autismo se hace evidente.(7)

En el momento actual los conocedores del tema expresan que cuando se ven comprometidas las tres áreas, debemos considerar que se está frente a un “espectro del desorden autista”. En el diagnóstico del autismo se deben considerar diversos factores como severidad, nivel cognitivo, particularidades clínicas y condiciones médicas asociadas. (2). A mayor compromiso, mayor severidad del cuadro.

Las características más comunes manifestadas por individuos con autismo, deberían cumplir al menos 4 de las siguientes:

Una carencia de destrezas sociales y comunicativas,
incurren en conductas repetitivas,
la demanda de "rutinas",
anormal preocupación por objetos específicos,

autolesiones y/o conductas agresivas,
retrasos en el lenguaje.

Mientras que un individuo debería mostrar una combinación de esas características, un número de autores sostiene las idea de que los problemas de comunicación son la primera discapacidad de los individuos con autismo, y otros problemas de conducta pasan a ser síntomas secundarios (Koegel & Koegel, 1995).(24)

Prevalencia.-

(la prevalencia es el número de casos que existen en una población definida en un determinado momento del tiempo).

“ Muchos clínicos tienen la sensación de que están viendo ahora muchos más niños con trastornos autistas que en el pasado. Algunos estudios recientes, realizados a pequeña escala pero muy intensivos, han mostrado que existen altos índices de prevalencia en autismo – por ejemplo, Arvidsson et al (1997) hallaron un índice de 31 por 10.000 en niños de 3 a 6 años de edad, diagnosticados según la ICD-10 en las categorías de autismo infantil y de trastornos similares al autismo.(14)

Respecto a este tema de la prevalencia de personas consideradas como autistas, hemos creído muy importante transcribir literalmente lo expresado en el trabajo de Lorna Wing y David Potter del Reino Unido (15), con el fin de que se comprenda por qué existen diferencias amplias en los hallazgos sobre prevalencia, encontrados por diversos autores:

Para determinar el número de personas con síntomas del espectro autista... “ Los criterios iniciales, sugeridos por Leo Kanner, eran muy estrechos. Los sistemas de clasificación estándar actuales (ICD-10 y DSM-IV) son mucho más amplios, incluso para el subgrupo de "autismo infantil" (o "trastorno autista" en el DSM-IV). Los profesionales difieren a la hora de aplicar los criterios, incluso si están utilizando teóricamente uno de los sistemas estándar. Puede ocurrir que los diagnósticos estén registrados de forma diferente en las anotaciones del caso y en las recopilaciones centralizadas de datos.

Los términos diagnósticos tienden a ser utilizados de distintas maneras. A veces, el término "autismo" se usa para identificar al grupo original de Kanner, otras veces se refiere a un grupo más amplio, llamado "autismo infantil" en la ICD10 e incluso a veces se utiliza para todo el espectro autista, incluyendo a las personas descritas por Asperger. En cualquier caso, existen importantes solapamientos entre todos los subgrupos definidos por la ICD 10 y el DSM-IV, y a muchas personas se les puede aplicar más de un diagnóstico dentro del espectro.

En los estudios epidemiológicos, los métodos para encontrar casos son muy variados. Aquellos estudios en los que se ve, se evalúa y se diagnostica a cada uno de los individuos de la muestra que va a ser examinada tienden a arrojar cifras más elevadas que aquellos estudios que se basan en anotaciones de casos de individuos que ya han sido diagnosticados en clínicas locales.

Por estas razones, es muy difícil establecer comparaciones entre estudios realizados por distintas personas, en fechas y lugares distintos, que utilizan definiciones diferentes, así como métodos de encontrar casos y métodos de examen diferentes entre sí. Así, los estudios epidemiológicos más tempranos utilizaban los criterios de Kanner, que eran muy estrechos y hallaron el muy difundido ratio de prevalencia de 4 a 5 por cada 10.000 niños. Los estudios que se han realizado posteriormente han utilizado criterios más amplios, con lo cual no sería correcto el calcular una prevalencia media basada en los resultados de los estudios tempranos y de los posteriores.

El conocer la prevalencia es, sin embargo, algo vital si de quieren planificar y proporcionar servicios efectivos en el punto justo de las vidas de las personas.(14)

El índice de prevalencia de trastornos del espectro autista más elevado de los que han sido publicados, para personas de todos los niveles de capacidad, es el de 20 por 10,000 entre los citados en el informe de California (15)

Por considerarse elevados los resultados del  estudio de California, (20 por 10,000) algunos autores han hecho una revisión sobre lo encontrado en otros estudios realizados con anterioridad y así se tiene:

a)   Se encontró solamente una fuente posible de ser considerada compatible para este índice. Era el estudio de Wing y Gould (16) publicado en 1979. Estos investigadores encontraron una prevalencia de 20 por cada 10.000 en niños con un Coeficiente Intelectual menor de 70, que habían nacido entre los años 1956 y 1970, ambos inclusive.

b)   El estudio de Gothenburg, realizado por Ehlers y Gillberg (17) en 1993, examinaba a personas con un CI de 70 o mayor, tratando de encontrar a individuos con síndrome de Asperger (diagnosticados mediante los criterios de Gillberg y no los del DSM-IV) y con autismo de alto funcionamiento, halló un índice de prevalencia de 36 por cada 10.000 en niños nacidos entre 1975 y 1983.

Los autores hallaron asimismo un índice adicional de 35 personas por cada 10.000 con discapacidad social similar a la del espectro autista, pero que no reunían todos los criterios para el síndrome de Asperger o el autismo de alto funcionamiento. Sumando las cifras de ambos estudios, encontramos una prevalencia de los trastornos del espectro autista de 56 por cada 10.000 para todos los niveles de CI, e incluso, si se añaden todas aquellas personas que tienen una discapacidad social similar a la del espectro autista, se alcanza una prevalencia total de 91 por cada 10.000.

Incidencia.-

(la incidencia es el número de nuevos casos que ocurren en una población específica durante un tiempo específico, como un año por ejemplo).

La Sociedad Nacional de Autismo del Reino Unido reporta que al menos 1 de cada 100 personas (91/10,000) poseen características del espectro autista. (3)

Etiología del autismo.-

La causa del autismo es aún desconocida. La hipótesis más probable es la de un daño en el cerebro, quizás producido antes del nacimiento. Los factores responsables pueden comprender:

Anormalidades genéticas o cromosómicas
Agente virales
Desórdenes metabólicos
Intolerancia inmune
Anoxia prenatal 5

Debido a alguna de estas causas, algunos niños con autismo pueden presentar incapacidades adicionales como el síndrome de fragilidad x, esclerosis tuberosa y neurofibromatosis. (7)

Diagnóstico del autismo.-

Hay muchas dificultades a la hora de diagnosticar a personas con este trastorno. No existe ningún test médico que pueda determinar si una persona tiene o no autismo. Los criterios diagnósticos se establecen en términos de descripción de comportamientos.(14)

La opinión de diversos especialistas coinciden plenamente con lo expresado por Humphries (1) por lo que hemos transcrito su opinión respecto al procedimiento de diagnóstico del Autismo:

Es muy poco probable hacer un diagnóstico del Autismo con un examen básico, especialmente si el niño es muy pequeño. Una vigilancia del progreso y una valoración frecuente son esenciales para que sea posible hacerse una imagen completa. Los bebés que parecen tener un desorden del desarrollo pueden recibir ayuda a sus necesidades particulares y controlar sus progresos. Los padres pueden ser apoyados y enseñados en cuáles son las distintas formas específicas de ayudar a su hijo según cada esfera del desarrollo.

Es muy probable que en los diagnósticos se cuente con la consulta de los miembros del equipo de la unidad, el cual puede incluir pediatras, psicólogos clínicos, psiquiatras infantiles, terapeutas del lenguaje, terapeutas del juego, auxiliares especialistas y trabajadores sociales. Su papel es ayudar a las familias para que éstas den intervenciones apropiadas que ayuden al niño. Estas deberían estar basadas en las particulares necesidades especiales y además deberían implicar una asistencia a través del juego y de interacciones sociales, del comportamiento y la comunicación.”

Sintomatología clínica del autista:

No siempre presentan características clínicas claramente identificables desde el momento del nacimiento, sino que pueden observarse después de unos meses o años de vida del niño afectado. Muchas veces no son observables en los bebes ya que sus características de sociabilidad en ellos son inmaduras en el primer momento de su vida y solamente con el transcurso del tiempo la existencia de alguna deficiencia recién se hace evidente.(9)

Generalmente los síntomas tempranos son sutiles y vagos. Los padres pueden percibir que sus hijos son diferentes que los otros niños de su misma edad pero no son capaces de precisar cuál es la diferencia, ya que pocas personas saben con exactitud qué debe ser capaz de hacer un niño a una determinada edad e inclusive los que tienen más de un hijo, siempre reciben el consejo de que no hay que comparar a un niño con sus demás hermanos. La existencia de algún tipo de preocupación de alguno de los padres acerca de las características del desarrollo del comportamiento de su hijo, siempre será de utilidad y motivo para indagar más.(8)

Wing describe dos tipos de bebés con autismo: aquellos que son tranquilos que no demandan nada y que rara vez lloran y el segundo grupo de los que gritan y que son difíciles de calmar. En ambos grupos se puede observar comportamientos como girar, golpeteos con la cabeza y arañazos o golpeteos en las mantas en la cuna. Pueden presentar fascinación por objetos brillantes pero con una aparente falta de interés por las personas, animales o por el tráfico que lo rodea cuando va fuera de su coche. Por supuesto que hay que tener presente que estas características de comportamiento también se pueden observar en niños que no sean autistas (4).

Los niños autistas generalmente manifiestan una necesidad por la rutina. Su resistencia al cambio puede entorpecer su tratamiento. La intervención temprana a su favor pueden mejorar sus habilidades comunicativas y reducir los comportamientos inadecuados (Mays y Gillon) (5).

Necesidad de una detección temprana

Importancia del rol de los padres.-

El diagnóstico del autismo rara vez se da antes de los dos años de edad y frecuentemente se produce mucho más tarde. Attwood (6) apunta que puede ser diagnosticado en niños menores de 18 meses pero que esto es difícil de lograr en parte debido a la naturaleza del desorden orgánico y a la falta de conocimiento de parte de quienes rodean al niño.

Beck Williams una terapista infantil que trabaja con niños autistas expresa que es una ventaja conocer al niño desde una edad muy temprana y si es posible, intervenir desde el principio, un nuevo comportamiento que puede llegar a ser autolesivo o peligroso para el mismo niño. Esto permite igualmente a la familia,  recibir consejos y apoyo para ayudarles a ajustarse y a responder a las dificultades del niño (9).

Alrededor de dos terceras partes de los niños autistas tienen dificultades añadidas en el aprendizaje por lo que los padres, los educadores y los cuidadores infantiles que trabajan con estos niños, tienen una gran oportunidad y una gran responsabilidad para detectarlo precozmente. Los patrones de comportamiento de estos niños pueden ser atribuidos a un retraso generalizado de su desarrollo. Inclusive puede pasar desapercibido en niños con habilidades mentales normales o por encima de lo normal.

Una identificación temprana del autismo es esencial para realizar cualquier tipo de intervención a favor del paciente. Esto debe darse antes de que los patrones normales de desarrollo hayan progresado demasiado. (8).

La falta de la actividad de compartir parece ser significativa. En el estudio de Frith y Soares (11), 13 de 173 respuestas de padres con hijos con autismo indican la ausencia de interés, no tomar parte en juegos de bebes y no querer compartir actividades. Estas señales no fueron mencionadas en el grupo control de los padres de niños con desarrollo normal.

Las preocupaciones tempranas de los padres acerca del progreso en el desarrollo de su bebe deberían ser siempre tomadas en consideración. Si una madre expresa ansiedad por las respuestas sociales y emocionales o por las habilidades perceptuales de su hijo, el profesional debe estar alerta antes la posibilidad de autismo.(8)

“ cuando se sospecha de Autismo los padres proveerán un repaso al historial familiar, al embarazo, al comportamiento del niño y de los progresos en el desarrollo. Un examen físico es necesario para determinar cualquier condición médica subyacente que contribuye así a las desviaciones o retrasos en los progresos esperados del desarrollo.

La valoración del desarrollo incluye las habilidades de motricidad fina y gruesa, el lenguaje (receptivo, expresivo y la verbalización), percepción sensorial, desarrollo social y emocional y del juego. La calidad del desarrollo es una característica importante de la valoración, por lo tanto la forma en que las habilidades son usadas es tan importante como su presencia. Por ejemplo, un niño con Autismo puede que haber adquirido la habilidad de reproducir palabras, pero no haber desarrollado la comprensión de sus significados. O un niño pequeño con Autismo puede señalar un objeto pero de una forma no social más que como un camino para llamar la atención de la persona.

Lo ideal es que los niños sean observados en su ambiente normal, en la casa o en la guardería. Las escalas de clasificación pueden ser muy útiles como instrumentos de filtrado, pero no se consideran apropiadas como herramientas de diagnóstico”. (1)

Gilbert et al. realizaron un estudio sobre 28 niños autistas situados en su primera infancia y encontraron marcadas peculiaridades en: (10)

a). la mirada: es fija. Evitan el contacto ocular directo con las demás personas. Cuando miran lo hacen “ de reojo ”

b). la audición: muchos niños autistas han sido tomados por sordos en el primer período de sus vidas. No se inmutan ante los cambios auditivos de su entorno. Ignoran los sonidos fuertes que podrían alarmar a la mayoría de niños. Ello Puede ser debido a una falta de interés por lo que los rodea, aunque pueden mostrar fascinación por ciertos sonidos sutiles como el desenvolvimiento de un caramelo.

c). el juego: pueden mostrar falta de interés en los juegos que divierten a los otros niños de su misma edad. No manifiestan interés en los juegos que implican una interacción social con sus padres.

Mientras que los bebés pueden manifestar "características autistas", solo un diagnóstico valorativo exhaustivo puede revelar si tiene Autismo o simplemente son manifestaciones de comportamiento atribuibles a otras dificultades.(1)

Educación del niño autista:

Aaron y Gittens (8) recomendaron una temprana incorporación a la guardería o el jardín de infancia para dar al niño una valiosa experiencia social y oportunidades de aprendizaje, y hacer posible que las dificultades del niño sean más claras. A ellos les gustaría:

" que hubiera guarderías especializadas disponibles donde los niños pequeños con rasgos autistas pudieran ser atendidos, incluso a tiempo parcial, de una continua evaluación... la especialización en el autismo podría estar concentrada en un distrito o zona, y los padres deberían tener acceso a consulta y apoyo"

Consideramos muy interesante la conducta que se recomienda alos padres y personas cercanas en el trato diario de estos niños respecto a la inducción o al reforzamiento de sus habilidades para comunicarse con su medio ambiente. Recomendamos de manera especial que lea un trabajo de Carol Potter y Chris Whittaker (18) sobre la conveniencia de reducir el lenguaje que los adultos deben emplear con estas personas, reforzándose el uso de nuevas alternativas en el proceso de comunicación interpersonal y social con ellos. (19)(20)

Schopler (21) recomienda el uso de una sola palabra o frases muy cortas cuando uno habla con estos niños.

Con el objeto de lograr mejores resultados, Schuler (22) recomienda que “ es mejor subestimar la comprensión del lenguaje de estos niños, que sobreestimarla”.

Potter y Whittaker (18) sugieren utilizar largas pautas cuando “ se dialoga” con ellos y sobre todo, evitar el uso de preguntas, así como “retrasar la introducción del lenguaje cuando se les enseñan nuevas tareas ”. 

El autista y su entorno social.-

La explicación que la teoría de la mente da al autismo sugiere que los niños y adultos con autismo tienen dificultades para entender los pensamientos y sentimientos de los demás. En efecto, investigaciones recientes han mostrado que, en las personas con autismo, no todos los aspectos de la socialización se encuentran alterados – parece más correcto pensar en el autismo no como una alteración de la sociabilidad, sino como una alteración de la habilidad social.(12)

Actualmente, el autismo se define a nivel del comportamiento, en base a alteraciones en la socialización, la comunicación y la imaginación, que implican que el juego creativo es sustituido por intereses repetitivos estereotipados (DSM-III-R, APA 1987).

Pronóstico del autismo:

Por habernos impresionado la crudeza y la claridad expresada en las líneas siguientes (sin ser especialistas en el tema), hemos creído importante transcribir la opinión siguiente:

“No hay cura para el Autismo. Los niños con Autismo se convierten en adultos con Autismo y la mayoría con dificultades en el aprendizaje que requerirán cuidados y supervisión durante toda su vida. De todas formas, las personas que están en el otro extremo del espectro y con habilidades intelectuales normales, normalmente pasan a ser parcial o completamente independientes de adultos aún cuando necesitan ayuda especializada siendo niños. Las intervenciones están diseñadas para asistir a personas con autismo y alcanzar su máximo potencial en todos los niveles de sus vidas y para apoyar y ayudar a los padres y cuidadores a lograrlo ” (1).

Conclusiones.-

En este último párrafo consignaremos diversas conclusiones o conceptos que hemos considerado sumamente interesantes, importantes y definitivos, hallados en algunos trabajos que hemos tenido la oportunidad de leer y que consideramos muy importante incluirlas en este párrafo:

a) El Autismo es un desorden del desarrollo que da como resultado un conjunto de comportamientos anormales. Las evidencias muestran que una intervención temprana produce una mejora a largo plazo en el niño. Esta puede ser una ayuda y apoyo para los padres en el cuidado de su hijo. Según los expertos la detección del Autismo sigue siendo mas tardía de lo ideal. Visitadores médicos y enfermeras que están especializados en salud infantil están en una posición clave para observar en niños aquellas características que podrían sugerir Autismo.(1)

b) El autismo no es algo que una persona tiene, o una "concha" en la cual se está preso. No hay ningún niño normal escondido detrás del autismo. El autismo es una forma de ser. Es invasivo y generalizado; colorea cualquier experiencia, cualquier sensación, percepción, pensamiento, emoción y encuentro, es decir todos los aspectos de la existencia. No es posible separar el autismo de la persona. Y si así fuese, la persona que encontrarías no sería la misma persona con la que empezaste.

Esto es importante, por lo que les ruego que se tomen un rato para pensar sobre ello: el autismo es una forma de ser, no se puede separar a la persona de su autismo. (13)

c) A pesar de sus significativas dificultades en el área de la comunicación, encontramos que los niños de nuestro estudio pudieron comunicarse con los demás y lo hicieron de hecho, cuando tuvieron acceso a entornos que permitieran una comunicación de alta calidad. Un aspecto clave de un entorno de este tipo fue el uso consistente de un acercamiento de lenguaje mínimo por parte de los adultos implicados.

Tal acercamiento parece facilitar el desarrollo de los niños como comunicadores espontáneos, apoyar el máximo compromiso de los niños en sus acercamientos sociales y permitirles comprender palabras individuales más rápidamente.

Cuando se implementa tal acercamiento, los adultos necesitarán explorar sus propias creencias y preocupaciones de un modo regular, así como encontrar modos de monitorear de forma efectiva el uso de su lenguaje en situaciones cotidianas.(18)

BIBLIOGRAFÍA.-

1.-Humphries, Jennifer “Autismo: reconocer las señales en niños pequeños”. http:www.autismo.com

2. Gilbert C.; “ Autism and pervasive development disorders ” Journal of Child Psychology and Psychiatry 1990 31(1):99-119

3. The National Austistic Society Statistics Sheet. “ How many people have autistic-spectrum disorders? London: National Autistic Society 1997.

4. Wing L. “ The definition and prevalence of autism: a review”. European Child and Adolescent Psychiatry 1993:2(2):61-74

5. Mays RM Gillon JE; “ Autism in young children: an update”. Journal of Paedriatic Health Care 1993:7(1):17-23

6. Attwood T. “ Unusual behaviors associated with autism” Health Visitors 1993;66 (11):402-403

7. Frith U. “ Autism: explaining the Enigma” Oxford:Blackwell.1989

8. Aarons M, Gittens T; The Handbook of Autism: A Guide for Parents and Professionals. London: Routledge. 1992

9. Williams B. “ Autism. Help for the family”. Nursing Time 1991:87(34):61-63

10. Gillberg C, Ehlers S, Shaumann H et al. Autism under age 3 years: a clinical study of 28 cases referred for autistic symptoms in infancy. Journal of Child Psychology 1990: 31(6): 921-934

11. Frith U, Soares I. Research into earliest detectable signs of autism: what the parents say. Communication 1993: 27(3): 17-18

12. Happé, Francesca: “El autismo: entender la mente y componer las piezas”.

http://www.autismo.com/scripts/articulo/smuestra.idc?n=happe

13. Sinclair Jim; “No lleven luto por nosotros”

http://www.autismo.com/scripts/articulo/smuestra.idc?n=sinclair2

14. Lorna Wing, Lorna y Potter, David. “Apuntes sobre la prevalencia del espectro autista”

http://www.autismo.com/scripts/articulo/smuestra.idc?n=wingpotter

15. California Health and Human Services Agency: Department of Developmental Services. (1999) 'Changes in the population of persons with autism and pervasive developmental disorders in California's developmental services system: 1987 through 1998: a report to the Legislature, March 1 1999.' Sacramento, CA: California Health and Human Services Agency, 1999.

16. Wing, L. and Gould, J. (1979) 'Severe impairments of social interaction: and associated abnormalities in children: epidemiology and classification.' Journal of Autism and Developmental Disorders, 9 (1), pp. 11-29.

17. Ehlers, S. and Gillberg, C. (1993) 'The epidemiology of Asperger syndrome: a total population study.' Journal of Child Psychology and Psychiatry, 34 (8), pp. 1327-1350.

18. Potter Carol; Whittaker, Chris “Un discurso mínimo de aproximación a niños con autismo de escaso o nulo lenguaje”

http://www.autismo.com/scripts/articulo/smuestra.idc?n=potterwhittaker

19. Lord, C (1985) "Autismo y comprensión del lenguaje" (E.Schopler y G.B Mesibov)

"Problemas de comunicación en el autismo" Nueva York: Plenum.

20. Mirenda, P. L. Y Donnellan, A.M. (1986) "Efectos del estilo de interacción adultos en conductas de conversación en estudiantes con problemas severos de comunicación"

"Lenguaje, discurso y servicios de escucha en las escuelas 1/2, 126-141

Nind, M y Hewett, D (1994) "acceso a la comunicación", Londres: Fulton.

21. Schopler,E (1995) Manual para la supervivencia de los padres, Nueva York: Plenum

22. Schuler,A.L. Prizant B.M. y Wetherby,A.M (1997) "Mejoramiento del lenguaje y desarrollo de la comunicación: Aproximaciones prelinguísticas" (D.J. Cohen y F.R.Volkmar) "Manual del autismo y penetrantes desórdenes del desarrollo, Nueva York: Plenum.

23. Batshaw, M. L., & Perret, Y. M. (1992). Children with disabilities: A medical primer. Baltimore: Paul H. Brookes.

24. Koegel, R., & Koegel, L. (1995). Teaching children with autism: Strategies for initiating positive interactions and improving learning opportunities. Baltimore: Paul H. Brookes.

Dirección del autor: jaimeotero@terra.com.pe
Lima, Abril, 2003

 

 

Volver a
inicio
Ir a edición
Abril 2003
Ver otros
Temas de Maestrías y Diplomados
Ver otros
artículos

        

Portal de Gerencia y Marketing de Servicios de Salud. Copyright 2002. www.gerenciasalud.com Todos los derechos reservados
 Los contenidos de este sitio son actualizados mensualmente y son enviados de manera gratuita a nuestro Directorio de Profesionales de la Salud hispanoparlantes, que en la actualidad cuenta con 34,000 registros. Los artículos firmados son de responsabilidad exclusiva del autor y no comprometen necesariamente la posición de nuestra publicación Email : correo@gerenciasalud.com