Gerencia Salud
   

 

 

“ EL GERENTE DE RECURSOS HUMANOS:
ELEMENTO PROACTIVO E INNOVADOR  Y LA SALUD EN SU EMPRESA ”


 

Dr. Jaime Otero M.
Dr. Jaime I. Otero I.

Todas las empresas, cualquiera sea el rubro al que se dediquen,  tiene como razón de ser, buscar el bienestar de todos quienes guardan relación con ella: propietarios, empleados, trabajadores y sus familiares, proveedores, clientes y comunidad en general, etc. De alguna u otra manera, todos quienes la conforman, son parte del mecanismo de progreso que cada grupo se ha propuesto o de quienes se relacionan con ella. Así como es un concepto universalmente aceptado que todos en la empresa deben tratar con cortesía y de manera preferente a todos sus clientes, deben hacerlo de la misma manera o mejor aún (si cabe el concepto) con los proveedores y ni qué decir, con quienes la integran (con el personal de la misma) pues si no se cuenta con la buena voluntad, trabajo y dedicación de ellos, cualquier esfuerzo que se haga será inútil. La empresa no solamente debe preocuparse del bienestar de quienes la sustentan (clientes), sino fundamentalmente de sus integrantes (empleados o trabajadores).

Así como se define con sencillez pero con veracidad a la ciencia de la Administración como “ el conjunto de procedimientos que permiten alcanzar los objetivos institucionales para lograr altos estándares de eficiencia y eficacia ”, al conceptuarse a  todo grupo humano como parte del engranaje de superación social, se alcanzará con mayor facilidad el éxito si se proyecta la empresa hacia el logro del bienestar colectivo y social. Este debe ser un objetivo común a las empresas, por que ninguna busca hacer daño ni rebajar los estándares de la calidad de vida individual o colectiva que se hayan logrado. Empresa se hace para buscar bienestar y progreso.

Acciones de superación educativa, de preservación de la ecología, de progreso comunitario, de incremento de la cultura, de mejora en las condiciones y en la calidad de vida, también son fundamentos para que todos nos levantemos con entusiasmo todos los días a trabajar, por que nuestras labores individuales construyen un futuro mejor para todos. Pobre de quien se levanta solamente para cumplir aquello que le haya ordenado su jefe y no ve más allá de las paredes de la oficina. Pobre también quien piensa que al cumplir órdenes, está logrando alcanzar una meta que alguien le impuso o que ante un rendimiento deficitario de su parte, solamente logrará una amonestación o un castigo. Toda satisfacción, aunque sea interior, es el mejor regalo que todos podemos recibir.

Las palabras de aliento y felicitación agradan y satisfacen pero mayor alegría logra para sí, quien es consciente de estar siendo útil al mundo que le tocó vivir y dando mejoría a los suyos. Feliz quien es consciente de que con su esfuerzo está contribuyendo al bienestar de todos quienes lo rodean y que está aportando para que todos podamos tener un mejor futuro. 

Esta labor de ir siempre hacia arriba y adelante, buscando el progreso, es alcanzado a través de acciones grupales que intercambian aquello que la empresa produce, con el bienestar general. Se sustenta en el esfuerzo y en la labor de todas las personas que participan de algún proyecto común. Si todos los miembros de una empresa no tienen claro que deben remar en la misma dirección, el bote puede empezar a dar vueltas sobre el mismo sitio y aún ir para atrás, si la mayor parte dirige su esfuerzo en dirección contraria a la debida.

Las empresas tienen fines específicos definidos como sus Objetivos y de acuerdo a la labor a la que se dedican, pueden encontrarse ubicadas en el área de la elaboración de productos o servicios. A ambos se les denomina de manera conjunta como “ bienes ”, pero “ elaborar productos ” es muy diferente que “ prestar servicios ” . Ambas actividades no son exclusivas ni excluyentes una de la otra, pues una empresa que fabrica productos como podrían ser motores para camiones, lámparas de luz eléctrica, chocolates, no termina su labor en la elaboración de esos elementos, pues los debe comercializar, es decir, hacerlos llegar a sus clientes, quienes representan a la comunidad. Los debe “ comercializar ”, a través del desarrollo de procesos que conforman lo que se denomina como “ Marketing ” o “ Mercadeo ”.

Quien está en la cadena de la “ producción ” deberá tener conciencia que el producto que está elaborando, deberá ser comercializado, deberá ser usado por los clientes de su empresa y si al final tiene algún defecto y no cumple el fin para el que ha sido fabricado, en algún momento las compras no se realizarán con la debida rapidez. La gente preferirá otro producto y por ende a otro productor y perdiendo clientes ninguna empresa progresa con regularidad.

Quien está en el área de “ comercialización ” de los productos que fabriquen o de los servicios que se presten en su empresa, deberá ser consciente que se deben efectuar (producir o prestar), buscando eficiencia y sobre todo la satisfacción del cliente, sin importar que no estemos de acuerdo con sus preferencias. Habrá que identificarlas antes de elaborar el producto o establecer las pautas bajo las que se prestarán los servicios, para que todos queden satisfechos, vuelvan a nuestro establecimiento y nos recomienden.

Podremos tener la mejor fábrica del mundo o el mejor hotel del caribe, pero si no ponemos el máximo empeño para lograr satisfacer los deseos, las necesidades y las expectativas de los clientes o compradores, nunca tendremos éxito. Podremos ponernos de moda un tiempo corto, pero no estaremos estructurando una empresa con éxito permanente.

Hemos hecho referencia a algunos conceptos referidos al ámbito en lo empresarial. En lo individual (como personas o miembros de una empresa), podremos tener muy buena formación académica o técnica para desempeñar de manera excelente el puesto en el que trabajamos y seremos por ello “muy competentes”. Nuestro “ perfil ” , es decir, nuestro “comportamiento” dentro del equipo de trabajo, deberá ser concordante con lo que buscamos en lo individual y lo que se pretende en lo grupal o corporativo. Por lo expuesto se dice que “la competencia” no es algo que por sí misma nos asegure el “perfil adecuado” de una persona.

Cuando se posee un alto grado de competencia profesional reflejadas en las habilidades individuales y el perfil del comportamiento o del desempeño es armónico con las exigencias o metas de la empresa, es mucho más seguro que se alcanzarán los objetivos de la empresa. La persona será más eficiente y eficaz. Quien sea consciente de la necesidad de lograrlos para el bienestar de todos, se esforzará para que las relaciones interpersonales sean las debidas, ya que son las personas el mayor capital de cualquier empresa. Con personas satisfechas con el trabajo que realizan se logrará que exista un buen clima laboral, lo que en Administración se conoce como el “ clima organizacional ”. Otra cosa diferente es la “ cultura empresarial ” que equivale a la línea de comportamiento de la empresa frente a la sociedad.

Este “clima organizacional” es conocido por todos quienes trabajan en nuestra empresa, ya que todos conocen qué anda bien y qué anda mal. Será observado o deducido por quienes asistan a nosotros como clientes o proveedores, pues la actitud y los sentimientos de los trabajadores se refleja de manera inconsciente ante los ojos de los demás. Los clientes y proveedores sabrán si nuestra gente está contenta, si vive con problemas, si las metas se alcanzan, pues simples expresiones o gestos revelarán el grado de rendimiento que sea alcanzado y el nivel de satisfacción o desagrado que se vive en nuestra organización.  

Nuestros clientes “externos” (quienes vienen a comprar nuestros productos o servicios), o los “internos” (quienes trabajan en nuestra empresa, nuestros proveedores, nuestros jefes o subordinados), nos conceptuarán de acuerdo a la imagen que proyectemos. Todos nos estarán evaluando permanentemente y muchas veces observaremos entidades que deben su éxito a la imagen que proyectan, a la actitud que manifiestan, a la conducta que demuestran para atender a las personas que asistan a ellas, antes que a la calidad de lo que venden. Buenos productores hay muchos por que la tecnología es ahora universal, pero el empeño que se ponga en hacer las cosas, el ímpetu que se exprese para atender bien a la gente, hace muchas veces la diferencia entre el éxito y el fracaso. Lo que en marketing se conoce como “posicionamiento” (la idea que los demás tienen de nosotros en su mente), puede ser la llave más preciada para muchos.

En muchas empresas donde existe el cargo, la Gerencia de Recursos Humanos se encargará de organizar, conducir, ejecutar y evaluar las acciones administrativas relacionadas con la infraestructura humana en lo relativo al trabajo, al empleo, la salud y su seguridad laboral. Su labor será enfocada desde un punto de vista humanista y tecnológico y no solamente desde un ángulo controlador y calificador. El Gerente de Recursos Humanos no será una persona dedicada a descubrir los errores de terceros y menos adoptará una conducta represiva de quienes representan el mayor sustento de la estructura productiva y del progreso empresarial, por que sin la colaboración de las personas, nunca se logrará ningún objetivo: grande o pequeño. 

El Gerente de Recursos Humanos no es un funcionario de segundo nivel en la empresa, ni debe dedicar toda su actividad a “gerenciar papeles”, o a ser un tramitador de procedimientos, es decir, solamente ocuparse de mantener al día la carpeta personal de antecedentes laborales o mantener en orden el archivo de curriculums vitae de los empleados, ocuparse de los permisos vacacionales, coordinar las vacaciones de los trabajadores, entregar formularios para que vayan a atenderse al Seguro Social, encargarse de entregar los memorandos de llamadas de atención o las cartas de cese o despido, obtener las cifras indemnizatorias o  asistir a manera de observador, cuando “ la alta gerencia ” negocia las pólizas de salud con las empresas de seguro.

El gerente de recursos humanos debe ser el puente entre la empresa y quien trabaja en ella, pero su labor no debe ser solamente de intermediario, sino que debe ser promotor del establecimiento de un punto de equilibrio que sea beneficioso para ambas partes. Quien se encarga de gerenciar el recurso humano, deberá llevar un record del perfil y competencias individuales, de las aptitudes y carencias y no solamente de lo que se ha invertido en la capacitación de cada trabajador sino del grado de especialización que académicamente haya alcanzado. Deberá poder identificar las aptitudes y habilidades y/o carencias de cada quien para que los talentos sean aprovechados en el lugar preciso y en la magnitud adecuada. Es necesario saber en qué es bueno y en qué es malo cada empleado, para el momento en que se le deben asignar responsabilidades y funciones. Se tendrá presente que cuando alguien no tiene aún adecuadamente cubiertas sus necesidades básicas, se le recompensará con dinero. Cuando ya las tenga cubiertas, con capacitación, premios, distinciones, viajes, etc., etc.

Deberá identificar a cada persona y conocer su entorno familiar, conocer cuáles son los principales problemas de los compañeros de trabajo, las características numéricas de las familias que los acompañan, la composición de las mismas y si alguno de los hijos tiene algún problema particular respecto a lo cual se le puede ayudar. La ayuda que se puede brindar a un compañero de trabajo no es solamente económica, sino que muchas veces una palabra de comprensión y aliento o tener la actitud de escuchar, son actos que para toda persona revista una gran importancia.

Periódicamente deberá realizar “estudios de mercado” de los trabajadores de la propia empresa (a través de encuestas o focus groups), con el fin de conocer el intorno y el entorno en el cual se desenvuelven. Su labor no solamente consistirá en identificar cuál es la realidad de cada quien, a manera de poder elevar un reporte a la gerencia general describiendo las características físicas, humanas y psicosociales de las familias, sino que deberá descubrir en qué se podría ayudar u orientar para revertir cualquier problema. La prevención de problemas es parte de una política labor eficaz.

Puede suceder que lo que para algún trabajador sea un problema muy serio, para el Gerente de Recursos Humanos sea de muy fácil solución, a través de una actuación proactiva en la cual se demuestre su capacidad de desarrollar iniciativas, de lograr convenios con terceros o de establecer mecanismos que beneficien a sus trabajadores sin que la empresa tenga que invertir ni un solo centavo.

Comprendemos que cuando la empresa es pequeña o cuando quien realiza esas labores no ha logrado hacer entender a terceros de mayor orden jerárquico, que invertir en el personal es algo que redunda directamente en la productividad de la empresa, su labor puede ser incomprendida, compleja y aún llegar a ser un estorbo.

Ser Gerente de Recursos Humanos de una empresa es un hecho muy importante y el título es verdaderamente impactante. “ Gerenciar ” los recursos humanos denota una responsabilidad muy grande pues quien desempeña ese cargo es el enlace entre la dirección y el todo; es quien hace posible que las voluntades se conviertan en realidad, quien convierte los objetivos en algo concreto, quien con su trabajo o mejor dicho con su buen desempeño, logra que aquello que se piensa, que se desea, que se proyecta y planifica, se pueda ejecutar y se haga realidad. Quien por lo contrario, no sabe armonizar las relaciones interpersonales de quienes tienen un punto de encuentro, como sucede en toda empresa, nunca tendrá buen desempeño en su labor.

No bastan los títulos. Haber desempeñado el mismo cargo en distintas empresas, no es suficiente ni sinónimo de garantía, pues el kilometraje no es sinónimo de buen funcionamiento de un motor. Por supuesto que quien posee un título universitario que lo acredite tendrá mayores posibilidades de hacer mejor su trabajo y lograr mejores resultados, pero antes que los títulos o el nombre de los cargos, mejor se desempeñará quien tiene dentro de su cabeza metido el espíritu de buscar el bien común pues logrará con el apoyo de quienes trabajan con él o ella.

La voluntad de las personas es un valor muy alto. Sin personas una empresa no es nada y sin la buena voluntad de los trabajadores intelectuales o manuales, todo no pasará de ser un proyecto o un sueño. Cuando alguien dirige un grupo humano y no cuenta con el respaldo o identificación hacia él de todos quienes dirige, todo saldrá mal. La rebelión silenciosa de actuar “ con mala voluntad ”, “ el silencio al obrar ”, “ el tiro la piedra y escondo la mano ”, puede hacer fracasar al Gerente más hábil.  No se trata solamente de ostentar el cargo y creer que solamente por ese hecho, se van a hacer bien las cosas y se va a triunfar.

La gerencia de recursos humanos es una labor extraordinaria. De quien lo es, depende que así sea.

 

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