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GERENCIA EN SALUD



LE HA DADO HOY UNA BUENA IDEA A ALGUIEN ?




PALABRAS CLAVES: GERENCIA EN SALUD. TRABAJO EN EQUIPO. IDEAS COMPARTIDAS.


¿Qué cosas concretas están haciendo organizaciones como Buckman, Pfizer o bancos como el Royal Bank of Canada para evitar reinventar la rueda? Alinear sus esfuerzos de Aprendizaje y Formación con el trabajo del día a día. Pasen, lean y adapten las best-practices que aquí les comentamos.

Entre todos los beneficios de la gestión del conocimiento que señalan sus entusiastas, tal vez el más relevante sea el que evita que se vuelva a inventar cosas ya inventadas.

Cuando un grupo de empleados de una gran organización aborda un nuevo proyecto, no tiene por qué empezarlo desde el principio.

Basta que averigüen si alguien en alguna otra dependencia ha trabajado en un proyecto similar y ya no tendrán que perder tiempo ni dinero en repetir aquel esfuerzo.

Lisa Elliot es una de las personas a las que no hace falta convencer de la necesidad de contar con este método de intercambio de información. Cuando empezaba a trabajar en el Royal Bank of Canada, en Toronto, desarrolló todo el programa formativo relacionado con la implantación de un nuevo servicio bancario personal. Cuando terminó el proyecto, se enteró de que, en otras siete sucursales del mismo banco, sus colegas habían realizado el mismo trabajo. "Habíamos dedicado una enorme cantidad de tiempo para crear ocho programas formativos para el mismo fin", dice con desazón cuando lo recuerda.

Similares esfuerzos inútiles se realizaban con bastante frecuencia. Heather MacPherson, directora de formación en el lugar de trabajo y de gestión del conocimiento del Royal Bank cuenta que se repetían los mismos trabajos constantemente.

"Se preparaban seminarios y luego se volvían a preparar para otras distintas localidades. Es más, incluso muchas veces volvía a pasar lo mismo en el momento de preparar cursos más avanzados. Es muy difícil mantener a los empleados comunicados entre sí cuando las distancias son grandes y la empresa tiene 1.400 establecimientos en todo Canadá", dice MacPherson.

Actualmente, la comunicación entre empleados es mejor y, en la mayor parte de los casos, se mantiene a través de herramientas bastante elementales. "Es asombroso todo lo que se puede conseguir enviando correos masivos vía e-mail y usando la teleconferencia", observa MacPherson. "Se convierte en algo muy potente cuando queda institucionalizado".

  • Los formadores que ostentan cargos similares o que desempeñan funciones parecidas se citan mensualmente para participar en teleconferencias, estableciendo un orden del día en el que aparecen los temas en los que intercambiarán información.

·      Se utilizan listas de distribución por correo electrónico, hechas a la medida de cada especialidad o área de interés, para que cualquier formador pueda pedir a sus colegas de toda la empresa alguna información que necesite.

·         Un site especial de la intranet del Royal Bank sirve como depósito central de información. En una sección se detallan las iniciativas en consultoría de rendimiento que se acaban de proponer, de realizar, o que se están realizando, en las varias dependencias de la empresa. Otra sección contiene las "herramientas" que los encargados de proyectos de formación podrán volver a utilizar.

Hay una página web aparte, que contiene, de forma resumida, "las enseñanzas recogidas" por los empleados que han asistido a conferencias y seminarios. En otro lugar aparece una lista de los suministradores recomendados en todo Canadá, con las áreas de especialidad y las señas.

Mc Pherson en el Royal Bank of Canada

Este intercambio de información ha cambiado el modo de operar del grupo de formadores del banco. Hace poco, cuando un director le encargó a Elliot unos seminarios de dirección de ventas, ella, en lugar de ponerse inmediatamente a prepararlos, envió cuestionarios por e- mail a las listas de distribución con los temas específicos que necesitaba y buscó el web site del grupo de formación.

Antes de que pasaran dos días, descubrió que los formadores de Ontario habían organizado y estaban impartiendo un seminario parecido. No sólo prometieron dejarle el diseño del seminario, sino que algunos viajaron hasta Winnipeg (Manitoba) para dar el seminario como prueba piloto. Luego, formaron a los instructores en las oficinas de Winnipeg para que pudiesen hacerlo ellos mismos, con lo cual Elliot se ahorró varios meses de trabajo de preparación.

Buckman Laboratories: factoría de formadores

Cada vez más, los formadores y otros profesionales de la enseñanza en las organizaciones participan en el intercambio de conocimientos. Pero, aunque podría parecer lógica y natural la relación entre el aprendizaje organizacional y el intercambio de información dentro de la empresa, la fusión entre la formación y la gestión del conocimiento no ha sido automática.

Como muestra tenemos a los fabricantes de productos químicos Buckman Laboratories Inc., que se cuentan entre los promotores más dedicados a la transferencia de prácticas ejemplares, desde el principio de las operaciones mundiales de la empresa hasta el final.

El alma de esta actividad ha sido Sheldon Ellis junto con su personal del Bulab Learning Center, que es el departamento central de formación de Buckman Laboratories, sito en Memphis (Tennessee). Siendo los embajadores del saber en una empresa fanática respecto al intercambio de conocimientos como forma de crear ventaja competitiva, Ellis y su personal aprendieron a aprovechar las redes informáticas y las relaciones personales para que los empleados de Buckman pudieran conseguir la información que necesitaban para tomar decisiones acertadas.

Pero lo que el equipo de formadores no aprendió o, por lo menos, lo que tardó más en comprender, fue que las tácticas de gestión del conocimiento, adquiridas con mucho esfuerzo, apenas se utilizaban dentro del Bulab Learning Center. Y con numerosos profesionales de la formación en las unidades de negocio de Buckman, en ochenta países distintos, el fracaso de no intercambiar información on-line de la misma forma que había dado tan buenos resultados a las unidades operativas, sería una gran oportunidad perdida.

Sin embargo, la transferencia de conocimientos no ocurre si no hay una cultura que efectivamente incentive y premie esa clase de intercambio. Hacía mucho tiempo que la empresa Buckman Laboratories consideraba que la institucionalización de ese intercambio de información era crítica para la buena marcha de sus negocios. (La empresa es muy conocida por premiar con viajes caros y bonificaciones en metálico a los empleados que más contribuyan con su pericia e ideas.)

Ellis emuló la filosofía corporativa de la empresa respecto al intercambio de conocimientos y asignó a cada miembro de su equipo un "perfil de trabajo".

Perfil de Trabajo en los formadores de Buckman Lab.

En el Perfil, se señala explícitamente que, "a los efectos del correcto desempeño de su trabajo, tienen que enseñar lo que saben, no sólo a sus compañeros formadores, sino también a
sus clientes internos
". Eso significa que tienen que participar con regularidad en foros on-line y actividades similares.

Ellis ha llegado a urgir, a través de mensajes por correo electrónico, a aquellas personas que sabía que conocen a fondo algunos de los temas anunciados en los tableros de anuncios pero que aún no habían contribuido con ningún aporte. "El contribuir activamente aquí puede afectar considerablemente la trayectoria laboral del trabajador", dice Ellis. "Pero el no hacerlo puede acarrear consecuencias negativas".

Las personas que participan en el intercambio reciben varias maneras de reconocimiento, que puede ser desde una simple nota de agradecimiento hasta un premio en metálico. Como lo es el de 1.000 dólares al "comunicador del año", al que los miembros del equipo de formación eligen mediante votación como la persona que mejor ha propagado o "sembrado" sus propios conocimientos.

Ellis y el conocimiento en los formadores de Buckman Lab.

Ahora, los formadores de Buckman Laboratories practican normalmente la misma gestión del conocimiento que antes predicaban para los demás. Desde América del Sur hasta el borde del Pacífico, los formadores pueden acceder a un espacio web especialmente dedicado para:

  • Examinar los mejores diseños de modelos formativos de cada clase, con la posibilidad de aprovecharlos otra vez.

  • Pueden enviar preguntas acerca de qué cosas dieron buenos resultados y cuáles no en proyectos concretos de formación o en proyectos de consultoría, en distintas empresas y entornos culturales.

  • Este espacio también permite a los formadores que trabajan en diferentes localidades conocer nuevas herramientas de formación que está desarrollando el grupo de estudio de la casa central.

"Antes, los que desempeñábamos la función educativa no teníamos la sensación de pertenecer a una comunidad global", dice Ellis. "La idea detrás del sitio web, del software para la colaboración y de los otros mecanismos de intercambio es nutrir a esa comunidad de práctica y darle esa sensación de estar en contacto". El equipo virtual de formación de Pfizer aprovecha las necesidades que todos comparten.

Algunas empresas que tienen sus fábricas dispersas por todo el mundo —sobre todo fábricas con actividades o misiones similares— han descubierto que conviene crear mecanismos para la transferencia de prácticas ejemplares de formación entre esos distintos lugares.

La operativa del intercambio de conocimiento en Pfizer.

Hace poco más de dos años, Pfizer Pharmaceuticals, división de la fábrica de medicamentos Pfizer Inc. de Nueva York, creó un "equipo virtual de formación" para fomentar el intercambio de métodos ejemplares de formación técnica entre sus laboratorios de Estados Unidos. El equipo se compone de nueve directores de formación, que representan las dependencias de Pfizer de Nueva York, Brooklyn, Connecticut, Nueva Jersey, Missouri, Nebraska, Indiana, Puerto Rico y Bélgica.

  • Los miembros del equipo se reúnen en persona trimestralmente, más o menos, y celebran conferencias aproximadamente cada seis semanas.

  • Cada miembro dedica entre un 10 y un 20 por ciento de su tiempo de trabajo a las actividades educativas del equipo.   

¿De qué sirve guardar tanto rigor en esas "confabulaciones"? Pues, así, el intercambio de las enseñanzas recogidas se hace de forma programada y no por casualidad o de cualquier modo

El equipo fue creado con la idea de:

  • Centralizar el enfoque de las estrategias formativas de Pfizer,

  • Facilitar la función de mentores y el intercambio de secretos del oficio entre los directores de formación,

  • Así como para establecer algunas normas generales comunes para la formación en las nueve fábricas.

"La meta principal es facilitar el funcionamiento de una red de intercambio formativo", explica Bob Donovan, cuyo cargo como "líder de equipo de formación" ha sido creado especialmente para facilitar mejor ese intercambio entre las distintas dependencias de la empresa.

El equipo ya puede mostrar algunos éxitos. Entre todos los miembros han sacado una norma relacionada con la formación de nuevos operarios llamada "proceso de verificación de habilidades".

Se trata de un método consistente en diez pasos para enseñar y comprobar las habilidades de los operarios técnicos que fabrican productos farmacéuticos o manejan máquinas en todas las nueve plantas. La norma, que admite cierta flexibilidad en cada planta, ha evolucionado a partir de las "prácticas ejemplares" que el equipo había encontrado en una de las fábricas y que había aprovechado.

" Normalmente es muy útil poder ver lo que están haciendo los colegas de las otras fábricas y adaptarlo a lo que tenemos aquí", dice Sandra Borres, directora de desarrollo organizacional en la fábrica de Pfizer en Puerto Rico. "Al parecer todos adaptan algo que aprenden de otras personas".

  • Cuando los representantes de los equipos de Brooklyn y Puerto Rico descubrieron que tenían algunos elementos en común en sus plantas —similares formas en la manipulación de materiales y en la composición de los mismos—, decidieron elaborar cada uno un módulo, con dos partes, en el que se expusiera un nuevo plan de formación para esos procesos. Luego, los módulos se transferirían entre cada una de las dos plantas.

En otro caso, cuando uno de los establecimientos introdujera un nuevo software para gestionar la formación, enseguida se convertiría en una muestra piloto para los demás, quienes concertarían unas visitas para estudiar el funcionamiento del nuevo sistema y considerar si lo iban a adoptar.

Donovan dice que "una de las formas en que el equipo contribuye a que no se vuelva a inventar la rueda es buscando periódicamente las necesidades comunes".

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