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GERENCIA DE LA SALUD




EL EMPODERAMIENTO EN LOS SISTEMAS DE SALUD



PALABRAS CLAVES: EMPODERAMIENTO EN SALUD. 
SERVICIOS DE SALUD

Dr. Orlando Carnota Lauzán
Profesor titular de la Universidad de La Habana y de la Escuela Nacional de Salud Pública
Consultor especializado en los temas de Habilidades gerenciales, Tecnologías gerenciales e
Informática aplicada la gestión

orlando@infomed.sld.cu

RESUMEN

El empoderamiento es una tecnología que descansa en diferentes habilidades y tecnologías gerenciales, tales como la delegación de autoridad, el liderazgo o la gestión del conocimiento. Ha tenido un 
papel importante en incorporar el lado humano del cambio a procesos complejos como la reingeniería o la garantía de calidad.

En el empoderamiento intervienen aquel o aquellos que están en disposición de ceder poder, autoridad o recursos y aquellos otros que 
lo reciben y que por estar más cerca del hecho sanitario, económico 
o social disponen de mejores y mayores posibilidades para tomar las mejores decisiones y para ponerlas en práctica. Si los primeros no quieren ceder o los segundos no les interesa ser “más poderosos” no hay posibilidad de empoderamiento.

Los servicios de salud tienen la particularidad de que comprometen en su realización no solo a los trabajadores de la salud, sino también a los propios pacientes, sus familiares, otros sectores que también son determinantes de la salud y la comunidad. Esto extiende las posibilidades del empoderamiento a planos no conocidos en cualquier otra actividad humana.

Pueden entonces encontrarse tres dimensiones o direcciones para el empoderamiento en el caso de los sistemas de salud.: de personal, 
de pacientes y comunitario. Cada uno responde a objetivos específicos pero todos ellos de conjunto se orientan a un problema común: la situación de salud.

MARCO GENERAL DE ACCIÓN

La vocación por buscarle equivalente en idioma español a vocablos técnicos que proceden de otros idiomas, entra en una situación crítica cuando se trata de la palabra empowerment. Varios problemas conspiran contra ello:

  • La acepción que otorgan los diccionarios del propio idioma inglés 
    a este término se queda muy corta con respecto al alcance que tiene en la actualidad, lo que ha provocado que muchos especialistas hayan creado sus propias definiciones en dicho idioma.

  • La manera en que se interpreta el término en los diferentes países no es igual. Empowerment en países como EUA, Canadá  o Inglaterra tiene que ver fundamentalmente con los trabajadores de una organización[1] (y con los pacientes en el caso de la salud[2]), pero en muchos países de Latinoamérica, se le vincula con la capacidad de lucha y liberación de las comunidades y sobre todo de las mujeres de dichas comunidades por resolver sus problemas, especialmente la salud. Para algunos, este es el concepto original de empowerment [3].

  • Los intentos que se han hecho de buscar equivalentes aproximados en idioma español no siguen una dirección convergente (empoderamiento, delegación, potenciación, facultación, etc). Ante la disyuntiva de no gustarles ninguno, muchos autores han decidido quedarse con el original, lo cual no es buena idea.

  • La propia tecnología es en cierto modo algo difusa. Sus fronteras no están tan bien definidas como en otras disciplinas y muchas veces no se está seguro de si su esencia es trabajo en equipos autodirigidos, delegación de autoridad o gestión de recursos humanos.

Lo cierto es que cuando alguien inventa o adapta un término ya existente para describir una nueva disciplina o un nuevo producto está tratando de llenar un vacío. Al hablarse de esa misma disciplina en otro idioma, debiera evitarse reproducir el término original por lo que sería mejor hacer también una adaptación pero de uno propio. Por  tanto, en este capítulo utilizaremos empoderamiento en vez de empowerment hasta que alguien más calificado encuentre una versión de mejor calidad en el idioma español. O sea, deseamos aclarar que no estamos proponiendo que sea ésta, sólo estamos evitando quedarnos con el nombre en inglés.

UNA APROXIMACIÓN AL CONCEPTO

Siguiendo la política de evitar definiciones académicas, sino más bien tratar de familiarizar a las gerentes con los aspectos fundamentales de las tecnologías gerenciales, vamos a presentar algunas ideas básicas que pueden ayudar a comprender el concepto.

ALGO DEL ÁRBOL GENEALÓGICO

El empoderamiento tiene su antecedente notable en una habilidad gerencial, que a pesar de los años no ha perdido importancia: la delegación de autoridad. Es un parentesco que muchos especialistas tratan de ignorar para que el empoderamiento aparezca más novedoso y atractivo para los gerentes, pero está ahí y no puede desconocerse. Los que duden esto, lo invitamos a que consulten algún texto de los años 70 o anteriores, donde se trate la delegación de autoridad a fondo y compárelo con lo que se dice del empoderamiento.

Su otro antecedente, esta vez más reciente es el enfoque participativo, sobre todo en cuanto al trabajo con equipos autodirigidos. La filosofía del empoderamiento, en cuanto al trabajo en equipos toma en cuenta prácticamente todo lo que de bueno tiene ese enfoque.

El otro aporte importante viene dado por la gestión del conocimiento, una tecnología gerencial que pone en el primer plano la utilización inteligente de la información por las organizaciones y por los individuos que la componen.

Los tres puntos que mencionamos anteriormente tienen algo en común: el trabajo con las personas y esa es la dirección que sigue el empoderamiento, o sea, dotar al personal de autoridad y conocimientos y en función de ello otorgarles poder de decisión sobre la actividad que realizan. Hasta aquí una primera idea, pero hay varias cosas más.

PRECISANDO DETALLES

Varias de las más famosas tecnologías gerenciales (calidad total, reingeniería de procesos, desarrollo organizacional, etc) han experimentado un rotundo fracaso cuando las habilidades, experiencias, sentimientos y actitudes del personal de la organización objeto no han estado a la altura de lo que demanda el cambio proyectado. Lamentablemente han ignorado el lado humano del cambio y eso cuesta.

De hecho, el empoderamiento surge a finales de los años 80 como una forma de resolver tales carencias[4], sobre todo en la aplicación de tecnologías gerenciales que implican cambios notables e integrales. Por otra parte, se puede asegurar que en el terreno gerencial ninguna tecnología triunfa cuando va acompañada de la indiferencia o la oposición de los actores principales. La literatura está llena de ejemplos.

Cuando las personas de la organización tienen algunas de estas características:

·   Son indiferentes al destino de esta. La visión, misión y objetivos son consignas que incluso pueden repetir de memoria, pero no saben que significan

·   No experimentan entusiasmo por lo que realizan. Sienten el trabajo como un mal necesario que sólo sirve para percibir un salario

·   Diseñan su actividad diaria de manera de hacer lo menos posible y dejar para mañana todo lo más que puedan dejar.

·   Sienten que el trabajo en equipo es una forma muy interesante de perder el tiempo, pues bastante hacen con ocuparse de lo propio.

·   Están cansados de las “nuevas ideas” y del “futuro luminoso” y prefieren seguir como están.

·   Se ajustan estrictamente a los que le toca y su frase predilecta es “eso no es mío”. Su libro de cabecera es el manual de normas y procedimientos de la organización.

·   Pasan cualquier curso que se les ofrezca, siempre que sea en horas de trabajo, le mantengan el salario y no le vayan a exigir que además aprenda lo que le enseñaron y mucho menos que lo ponga en práctica.

·   No conocen realmente si están haciendo bien su trabajo o no y por otra parte no le interesa saberlo.

En situaciones de este tipo, se puede decir que muchos factores claves de la gerencia moderna están faltando. Podemos mencionar algunos a manera de ejemplo: aptitud, actitud, compromiso, conocimientos, habilidad, autoridad, comunicación, etc. El empoderamiento trata de resolver estas carencias integrándolas en un solo programa de acción.

Claro, habría que decir que muchas de las cosas que se describen arriba, no son generalmente tan evidentes. Es más, el que viene de afuera las nota más fácilmente que el que está dentro. Les cuento una anécdota:

NUNCA SIN ELLOS

Recientemente un alto jefe de una organización me pidió le hiciera 
un trabajo con técnicas de creatividad para que sus técnicos y especialistas aportaran lo más y mejor posible para mejorar la organización del trabajo y para elevar las ventas. Traté de convencerlo de que un trabajo así era muy riesgoso pues creaba expectativas en el personal que a lo mejor no podía resolver, pero insistió en que él haría “todo lo que pidieran”.

Lo más que conseguí fue que aceptará hiciéramos un trabajo de pre diagnóstico en varías unidades del país. Se utilizó el sistema de entrevistas abiertas, casi en el tono de confesiones. Los resultados fueron desalentadores. Las personas estaban cansadas de hacer sugerencias que se perdían en el espacio, los más osados ya no quería correr el peligro de hablar por el riesgo de ser declarados “conflictivos”, otro grupo importante querían cursos, muchos cursos aunque fuera de música barroca, un número importante no sabía nada de las estrategias para los próximos años, los objetivos, la misión y la visión de la organización pues eso era trabajo “de arriba”, casi nadie tenía interés en participar en sesiones de trabajo en equipo pues iban a perder su tiempo y cosas por el estilo. Sin romper ese nudo, nada podía hacerse.

¿QUÉ PERSIGUE ENTONCES EL EMPODERAMIENTO?

El empoderamiento intenta hacer un cambio en situaciones como las explicadas anteriormente, de manera que:

  • la gente tenga la autoridad suficiente para desarrollar a plenitud su trabajo,

  • posea acceso amplio a la información que requiera,

  • esté habilitado para analizar y solucionar problemas y pueda efectivamente tomar las decisiones al respecto,

  • este preparado para trabajar en equipo y haya desarrollado las actitudes y aptitudes para hacerlo bien,

  • se sienta comprometido con la organización y con su trabajo para lo cual debe haber participado en la creación de su estrategia,

  • reciba una compensación en función de su desempeño y sienta confianza en sus líderes.

Como se podrá apreciar esto implica una nueva cultura más cerca de la gerencia por valores que del propio empoderamiento, pero vale la pena intentarlo.

EMPODERAMIENTO Y SISTEMAS DE SALUD

Los sistemas de salud son organizaciones extraordinariamente favorables a cualquier proceso de empoderamiento, siempre que por supuesto se haga bien hecho. A continuación algunas de las razones que justifican esta afirmación.

  • Más del 90% de las personas que trabajan en las instalaciones de salud interactúan directamente con los usuarios, lo cual otorga a esta actividad una significación notable en cuanto a la participación humana, al punto que dichas instalaciones se catalogan como servicios altamente intensivos en personalidad.

  • Existen otras actividades de servicio altamente intensivas en personalidad como son la hotelería o la restauración, pero la salud es la única donde el usuario es un enfermo o una persona sana, preocupado por su salud y por tanto la atención que hay que dispensarle tiene que ser mucho más personalizada, convincente, inteligente, y creadora que en cualquier otro tipo de servicio.

  • Un porcentaje alto de los trabajadores de la salud, posee una calificación profesional y por tanto cuenta con un alto potencial para generar ideas e innovaciones, trabajar en equipo autodirigidos y asimilar técnicas complejas como las de análisis y solución de problemas. Esta cualidad representa además una limitante para dirigirlos mediante métodos de ordeno y mando.

  • Las acciones encaminadas a resolver los problemas de salud incluye además de a sus trabajadores, al paciente, a sus familiares, a la comunidad y a los funcionarios y trabajadores de todos aquellos sectores que tienen un papel específico en diferentes determinantes y condicionantes de la salud. Esto significa que el rango de personas sobre las cuales hay que influir sea muy amplio, variado y multisectorial.

  • Los sistemas de salud están formados por actividades muy diversas en cuanto a tipos de servicios que ofrecen, tecnologías que utilizan, especialidades de sus ejecutores, procesos y micro procesos que se ejecutan simultáneamente y que incluso se contradicen, actividades que se repiten o que dejan de hacerse, riesgos para el que presta el servicio y para el que lo recibe y muchas más. Todo esto hace muy compleja la posibilidad de que la alta dirección llegue a conocer, analice y resuelva con eficiencia el enorme surtido de fallas, problemas, e insuficiencias que se producen y que encarecen el servicio y perjudican su calidad. Necesariamente hay que incorporar a todos al proceso de gestión.

BASES Y MÉTODOS DEL EMPODERAMIENTO. LIMITACIONES

No vamos siguiera a hacer un intento de una metodología del empoderamiento. En el mercado, hay muchas más de las que cualquiera puede asimilar, por lo tanto ¿para qué otra?. Lo que estamos buscando es simplemente garantizar un conocimiento básico de los gerentes en salud sobre el tema y facilitar la comunicación de estos, con aquellos que se especializan en tecnologías gerenciales como las que aquí se explican.

SEIS IDEAS BÁSICAS

Siguiendo esta línea de pensamiento, haremos una caracterización de las principales habilidades, técnicas y métodos empleados en el empoderamiento[5], la cual se completará al tratar las dimensiones o aspectos del empoderamiento en la gerencia en salud. Nótese que todas están relacionadas con las personas y con el otorgamiento de poder y ambos están vinculadas al sistema de valores.

LIDERAZGO PARTICIPATIVO

El problema ahora es ser capaz de conducir a los demás, dándoles poder en vez que quitárselo. El  líder contemporáneo tiene la habilidad de crear a su vez un sistema de liderazgo abierto, compartido y descentralizado, cuya base principal son los equipos autodirigidos. Para ello comunica, vende ideas, crea compromiso, confía en las personas, logra que confíen en él y les permite que se realicen, al mismo tiempo que contribuyen al alcance de las metas de la organización. “Los nuevos líderes crearan una arquitectura social y un sistema de apoyo que permita a muchas otras personas tener éxito y convertirse en líderes”[6]

COMPROMISO

Hacer que las personas se sientan dueños de su trabajo, identificados con la misión y visión de la organización y dispuestos a poner todo su talento y capacidad para el logro de los objetivos estratégicos y operacionales de esta. El compromiso genera lealtad, perseverancia y sentido de pertenencia. Lograr el compromiso es difícil pues está precedido de que las personas comprendan, crean, asimilen e incorporen a sus propios valores los de la organización. 

GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO

Es mucho más que la clásica capacitación y los cursos por los cursos. Es dar acceso a la información, preparar a las personas para el cambio, habilitarlos para el ejercicio del poder y la toma de decisiones, crear una cultura de calidad y de orientación al cliente, entrenar en habilidades interpersonales y crear una adicción a la innovación, el cambio y el desarrollo. Es además un ambiente donde se tiene la capacidad de atraer el talento y sobre todo de conservarlo, comprometerlo y obtener el máximo de sus posibilidades.

Las organizaciones sólo aprenden a través de individuos que aprenden. El aprendizaje individual no garantiza el aprendizaje organizacional, pero no hay aprendizaje organizacional sin aprendizaje individual”[7]

TRABAJO EN EQUIPO

Esto implica la posibilidad de diagnosticar, analizar y solucionar problemas en el punto más cercano a donde estos se producen y precisamente por las personas con mayor probabilidad de conocerlos mejor y decidir más acertadamente.  No es el simple problema de “reunirse para ver problemas”. Requiere al menos tres condiciones: que las personas estén preparadas para trabajar de esa forma, que quieran hacerlo y que tengan la autoridad para poner en práctica lo que decidan. Cualquier otra cosa no tiene nada que ver con el trabajo en equipo.

COMUNICACIÓN

En un sistema de relaciones abierto como el que se plantea, es necesario renovar los mecanismos de comunicación. Se pasa ahora de la clásica comunicación sujeto-objeto a la de sujeto-sujeto reflejo del cambio que se produce desde los mecanismos de ordeno y mando hacia los enfoques participativos. Si tomamos en cuenta que las buenas ideas pueden surgir en cualquier lugar y nivel de la organización y que esta no puede vivir sin aquellas, los mecanismos de información tienen que ser entonces más directos, rápidos e interactivos. Las nuevas tecnologías de la información sirven de soporte a estos cambios, pero pueden ser insuficientes si no pasan primero por la cabeza de las personas.

COMPENSACIÓN DEL DESEMPEÑO

Es algo más que pagar un salario. Es crear mecanismos para reconocer la calidad del trabajo y la contribución hecha por las personas a la organización y a sus metas. Es lograr que lo que recibe a cambio esté en justa correspondencia con su aporte, eleve su autoestima, desarrolle su sentido de pertenencia, lo dignifique socialmente y le permita mejorar su calidad de vida.

PERO, A VECES NO RESULTA

Hay condiciones subjetivas, organizativas, de liderazgo o disciplinarias, cuya existencia hace prácticamente imposible poner en práctica el empoderamiento, por mucho que se esfuercen sus organizadores por lograrlo. Lo principal es que esa tecnología gerencial entra en contradicción con tales condiciones y de no ser cambiadas, nada puede hacerse. Mencionaremos las que consideramos más importantes.

  • Organizaciones con esquemas muy centralizados de gestión

  • Niveles muy bajos de cultura organizativa

  • Sistemas excesivamente estructurados y con vocación de estabilidad

  • Bajo nivel de confianza mutua entre dirigentes y trabajadores

  • Carencia de una cultura hacia la calidad y el cliente

  • Líderes no interesados en temas de este tipo

  • Interés en hacerlo, pero evitando que se introduzcan muchos cambios

  • Interés en hacerlo, pero sólo parcialmente

  • Hábitos de indisciplina fuertemente arraigados en el personal

LAS TRES DIMENSIONES DEL EMPODERAMIENTO EN LA GERENCIA
EN SALUD

El hecho de que mundialmente sea aceptada la salud como un estado de bienestar y como fenómeno integral, determinado fundamentalmente por las condiciones en que viven las personas, familias y comunidades y que esos factores socioeconómicos solamente pueden ser transformados por la sociedad, requiere del concurso de una clara definición de políticas públicas, la formulación de estrategias, planes y programas y proyectos intersectoriales para abordar los problemas”.[8]

Esta caracterización de la salud tiene la ventaja de ser sintética y al mismo tiempo muy completa. Contiene tres conceptos que es importante destacar, uno de ellos es el carácter integral del problema, o sea es multicausal, el otro que su transformación corresponde a la sociedad como un todo y no a una parte de ella y tercero que para ser consecuente con las dos primeros es necesario abordarlo con enfoques intersectoriales es decir donde intervenga el propio sector de la salud, los otros sectores que pueden influir en una u otra dirección en sus resultados y por supuesto los miembros de la comunidad, enfermos o no.

Si trasladamos estos conceptos al campo del empoderamiento, nos encontramos que referir esta tecnología solamente al interior de las organizaciones de la salud, dejaría fuera las posibilidades de facultar, otorgar autoridad y en resumen dar poder de acción y decisión a todos las demás personas que determinan en los resultados y por tanto su aplicación no sería congruente con los rasgos esenciales de la salud como problema.

De acuerdo con lo anterior, el empoderamiento en los sistemas de salud debe dirigirse en tres direcciones:

·    Los dirigentes, profesionales y empleados en general que trabajan dentro de las organizaciones prestatarias de servicios de salud y que planean, organizan,. ejecutan y controlan las diferentes facetas de los procesos de asistencia médica.

·    Los que utilizan los servicios de salud estén enfermos o no, y sus familiares como participantes activos del proceso de salud y por tanto factores determinantes en los resultados.

·   Los miembros de la comunidad, lo que incluye a la población en general y a los dirigentes y trabajadores de las organizaciones que dentro de la comunidad pueden influir de alguna manera en los resultados de la salud..

Esta división, como generalmente sucede en las ciencias sociales no es absoluta. Un médico puede ser también paciente y miembro de la comunidad, el jefe de los servicios hidráulicos del municipio pudiera ser también miembro de la comunidad y en ciertas circunstancias requerir de los servicios médicos.

Trataremos entonces el empoderamiento en los sistemas de salud considerando tres dimensiones:

·         Empoderamiento del personal

·         Empoderamiento de pacientes

·         Empoderamiento comunitario

EMPODERAMIENTO DEL PERSONAL

El empoderamiento del personal está orientado hacia dentro de la organización. Es el problema ya viejo de hacer que las personas hagan, pero esta vez dotándole de las posibilidades reales para ello.

Se trata de que los trabajadores y sobre todo los equipos tengan la posibilidad de actuar por su cuenta, de influir, de decidir sobre las condiciones, formas y métodos del trabajo en una búsqueda constante de alcanzar desempeños superiores orientados a la visión, misión, objetivos y valores de la organización. Esto implica resolver la mayor parte de las condiciones planteadas en el inciso denominado seis ideas básicas  presentado anteriormente. Recomendamos repasarlo.

Es una nueva cultura, que implica ceder poder por aquellos que no conciben vivir sin el y aceptar poder por parte de otros que a lo mejor son más felices sin el. Les cuento otra anécdota.

Hace pocos años integraba el equipo de trabajo que diseñaba la concepción estratégica del nuevo Ministerio de Turismo y trabajábamos específicamente en todo lo relativo a un profundo proceso de descentralización que en aquel momento se concebía como el más adecuado para una industria donde muchas decisiones hay que tomarlas, como dicen los informáticos, en tiempo real. Muchos considerábamos que para los directores de hoteles esto sería algo así como el sueño realizado.

No era para tanto. En mis conversaciones cotidianas con buena parte de dichos directores encontré un número significativo de ellos que no se emocionaban con las nuevas noticias. “Chico, yo prefiero levantar el teléfono y subir el problema, pues de lo contrario me quedo con la brasa caliente en la mano”. Les cuento que todos ellos eran magníficos directores, su único problema era que habían sido absorbidos por una cultura donde la delegación inversa” era el pan nuestro de cada día.

O sea, para poder hacer empoderamiento de personal usted necesita al menos dos partes: una que esté dispuesta a que otros demuestren que pueden hacerlo incluso mejor, si se les da el poder, y otra que esté de acuerdo en que eso es un reconocimiento a su talento y está en disposición de demostrar que no se va a quemar con la brasa.

El empoderamiento de personal genera una nueva cultura, es de hecho otra cultura. Es una forma natural de achatar las estructuras organizativas, simplificar los procesos, hacer atractiva la organización para las personas que trabajan en ella, descubrir y solucionar más rápidamente los problemas, desarrollar nuevos líderes y llevar el poder hacia donde mejor pueda ser usado, todo lo cual beneficia a la organización, a los clientes y a la sociedad. Es una forma de probar que nadie tiene el monopolio de las ideas.

Todo lo anterior puede resultar solamente pura poesía gerencial, si se hace a medias, si se le intercalan miedos, preocupaciones y desconfianzas y si no existe previamente una planeación estratégica hecha y comprendida entre todos y por todos, que es el marco que permite a cada cual, conocer la dirección hacia donde debe conducir sus movimientos.

EMPODERAMIENTO DE PACIENTES

Los servicios de salud tienen la particularidad de que sus clientes forman parte activa en la realización de ese proceso. Realmente, sin la contribución del paciente, dicho proceso está incompleto y en muchas ocasiones no es posible su realización. Pensándolo bien, el concepto de “paciente” no refleja realmente esa interacción, tan deseada como necesaria.

LA CONTRIBUCIÓN DEL CIUDADANO A SU SALUD

El empoderamiento de paciente trae a primer plano el papel principal que puede este desempeñar para mejorar su calidad de vida, evitar complicaciones y reducir los costos individuales y sociales relacionados con su enfermedad. Es también una forma de dar poder, pero en este caso descansando en tres pilares fundamentales:

·    La preparación psicológica hacia una conciencia positiva del auto cuidado

·    El reconocimiento de sus derechos en términos de las decisiones sobre salud.

·    La información, la preparación física y el entrenamiento necesarios para que pueda ejercer ambas cosas.

El empoderamiento de pacientes cubre todo el expediente de personas con problemas potenciales o reales de salud y llega a su valor máximo en los casos de enfermedades curables de larga duración, patologías crónicas y problemas de discapacidad. Muchos especialistas consideran que esta preparación de las personas debe empezar desde la enseñanza primaria  y que se necesita una “transformación de nuestras llamadas clases de salud en experiencias que promuevan de forma genuina el incremento del auto cuidado, el auto descubrimiento y las oportunidades para hacer un control superior de la propia vida” [9]

Pero tiene que ver también con darles la posibilidad de intervenir más activamente en las decisiones sociales y comunitarias que determinan la salud. “El empoderamiento de los ciudadanos está creciendo. Las más importantes metas de la reforma en salud no están sólo encaminadas a mejorar la salud de la población, sino también a incrementar la participación de los ciudadanos en el proceso de toma de decisiones y en la responsabilidad por su salud. No es sorprendente entonces que la cuestión de los derechos de los pacientes sea un tema en constante ascenso.”[10]

El empoderamiento de pacientes no es un trabajo limitado a la actividad del médico, su campo es mucho más amplio y tiene que ver con la promoción de salud, el marketing en salud, el trabajo comunitario, la actividad de los maestros, el papel de los medios y en los últimos años  la incorporación de Internet

El empoderamiento de pacientes contribuye a que la persona:

  • Asuma una responsabilidad mayor sobre su enfermedad y dependa menos de otros.

  • Desarrolle una cultura hacia estilos de vida que le sean más favorables, respetando las restricciones que le han sido indicadas.

  • Conozca a profundidad sus medicamentos, efectos secundarios, interacciones indeseables, rigurosidad o flexibilidad en su empleo y variantes de dosificación en ciertas condiciones

  • Aprenda a prevenir los problemas que puedan presentársele, a reconocerlos si ocurrieran y como obtener ayuda si le fuera necesario.

  • Sepa como y porque son sus dietas, aprenda y realice sistemáticamente las actividades físicas indicadas y disponga de los conocimientos y habilidades básicas para medir su propio avance.

  • Gane en autoconfianza y tenga la posibilidad de sentirse más pleno

  • Entre en contacto con pacientes con situaciones similares, compartan ideas, se aconsejen respectivamente y hagan actividades sociales de conjunto (clubes de abuelos, grupos de diabéticos, etc.)

Sus efectos son notables en los casos de personas que padecen enfermedades de larga duración, curables o no, patologías crónicas, o simplemente han tenido la oportunidad de llegar a la tercera edad. Genera confianza y autonomía en los pacientes, influye positivamente en sus familiares, reduce la carga de médicos y enfermeras y alivia los costos sociales de los sistemas de salud.

FORMAS Y VÍAS.  CAMBIOS EN LA RELACIÓN MÉDICO PACIENTE

El empoderamiento de pacientes adopta muchas formas y se puede llevar a cabo por diferentes vías. En Cuba, el papel del médico y la enfermera de familia es esencial en este aspecto, junto con la atención especializada en hospitales e institutos de investigación. Esto se complementa con un trabajo de promoción de salud mediante programas instructivos por la radio, la televisión y la prensa escrita.

Las asociaciones de personas que padecen determinadas patologías o limitaciones, han asumido en muchos países un papel importante en el empoderamiento, que no sustituye el trabajo de promoción de salud, pero que lo fortalece, particulariza y además actúa como un factor motivador en sus miembros.

El trabajo en grupo con pacientes, bajo la dirección de médicos, enfermeras o trabajadores sociales es también otra forma de empoderamiento. No necesariamente tienen que ser conferencias, posiblemente los enfoques más efectivos, son aquellos donde hay debates, participaciones e intercambios entre profesionales y pacientes y entre estos últimos.

Sin embargo, no basta con entrenar a los pacientes, los médicos tienen también que ser preparados en esta dirección. Según la Dra. Marie Taylor del NHS (Servicio de Salud Pública de Gran Bretaña) todo el trabajo de empoderamiento de los pacientes falla “si todavía éstos se sienten tratados con tolerancia, si no se les escucha, si no se les toma en serio, si deben optar por acudir a organizaciones de defensa. Numerosos médicos estarán en desacuerdo con que ellos necesiten este tipo de entrenamiento, pero puedo comprobar diariamente que muchos lo requieren, pues tienen una gran habilidad para desempoderar pacientes. Deben recordar que el acceso a los servicios de salud es un derecho, no un privilegio.”[11]

Otra línea que ha cobrado mucha fuerza en los últimos años tiene que ver con el surgimiento de sitios especializados en Internet que no solo brindan información sencilla y adecuada a los pacientes, sino también están abiertos a consultas en línea e incluso crean vías de intercambio y comunicación entre pacientes con problemas similares[12]. Por supuesto, no todo lo que brilla es oro en Internet, también hay informaciones falsas, exageradas o financiadas por las grandes trasnacionales de los medicamentos. Sobre esto último algunos gobiernos y colegios médicos vienen tomando medidas.

Pero Internet, junto con los trabajos de promoción de salud tiene otro efecto también muy poderoso, el cual es el cambio en las relaciones médico-paciente, pues como bien apunta la Dra. Nery Suarez “Un elemento interesante a considerar, es el hecho de que Internet puede actuar en  esta relación tanto en un papel de aliado como de opositor, aumentando el protagonismo de los pacientes, usuarios de los servicios de salud, demandando medicamentos y tecnologías para que las que el profesional de la salud o el propio sistema pueden no tener respuesta o que realmente no constituya un elemento de importancia o hasta de efecto no comprobado aún.”[13]. De hecho esta relación de nuevo tipo reduce la hegemonía absoluta del médico con respecto al paciente, lo cual es también un elemento del empoderamiento.

Finalmente, es bueno aclarar que el empoderamiento no hace milagros. En la vida real podemos apreciar como muchos pacientes lo asimilan positivamente con lo cual no sólo extienden sus años de vida sino sobre todo lo logran con una calidad superior. Pero, también es cierto que hay otros que no tienen la disciplina, la voluntad o la actitud necesarias, y prefieren que el médico que los atiende haga lo imposible, o sea sustituir lo que sólo el propio paciente puede hacer y lograr. En resumen, no se puede alcanzar empoderamiento de pacientes sin que los primeros convencidos sean ellos mismos.

EMPODERAMIENTO COMUNITARIO

El papel de la comunidad en la salud es que algo que hace mucho tiempo está claramente definido y establecido por lo que no vale la pena tratar de demostrar lo demostrado. De lo que se trata cuando se habla de empoderamiento, es de informar y entrenar a la comunidad y a sus líderes a adquirir poder y a utilizarlo. Posiblemente, de todas las formas de empoderamiento, el comunitario es donde el concepto de poder y de liderazgo están mejor definidos en su esencia, en el modo de proyectarse y en la práctica misma.

EMPODERAMIENTO COMUNITARIO EN SITUACIONES CRÍTICAS

El empoderamiento comunitario surgió a finales de los años 70 como un movimiento vinculado a los numerosos grupos sociales desposeídos de América Latina, incluyendo las comunidades indígenas[14]. Se buscaba cambiar la esencia de las cosas. “La metodología del empoderamiento, en contraste con el enfoque orientado a la caridad, está dirigida a otorgar fuerza a la comunidad en vez de estimularla a permanecer dependiente de los recursos de afuera[15] .

El cambio es claro. En comunidades de ese tipo se ha ido acumulando el pesimismo, la inercia, la resignación, el depender de la bondad externa, el perder las esperanzas como consecuencia de años de olvido, falta de desarrollo y promesas incumplidas. Las consecuencias negativas en salud son enormes.

El empoderamiento comunitario tiene por tanto una base de justicia social, y como tal el problema de la salud desempeña un papel protagónico en esa lucha. Su objetivo es lograr que las personas y las organizaciones que integran las comunidades cobren conciencia de la fuerza que tienen si actúan coordinados y de conjunto y utilicen ese poder para producir cambios que los favorezcan, incluyen por supuesto el hacer cosas ellos mismos. Es una manera de descubrir las propias fuerzas y ponerlas en acción.

Hay una gran experiencia acumulada en el empoderamiento comunitario, producto del trabajo de activistas sociales, universidades, agencias internacionales, fundaciones, etc. Se conocen numerosos resultados positivos e incluso hay bastante claridad sobre métodos y técnicas para hacerlo e incluso para evaluar como se viene haciendo[16]

EMPODERAMIENTO COMUNITARIO. EL CASO DE LA MUJER

El empoderamiento de la mujer aparece originalmente como parte del empoderamiento comunitario, pero cobra vida independiente por lo excepcionalmente crítica de su situación de inferioridad dentro de un medio ya crítico en si. “Que una mujer muera en el embarazo o en el parto es una injusticia social. Tales muertes tienen su raíz en la falta de empoderamiento de las mujeres y en el acceso desigual al empleo, el dinero, la educación, los cuidados básicos de salud y otros recursos. Estos factores crean el escenario para una salud maternal pobre mucho antes de que ocurra el embarazo, y se empeora al llegar la mujer a su edad fértil y al salir embarazada.”[17]

Se trata del mismo problema, o sea cambiar la situación de dependencia, resignación y abandono a la de conocimiento, lucha, exigencia, participación, capacidad y poder de decisión. En esta dirección han trabajado movimientos feministas, universidades, organizaciones de médicos, grupos internacionales de apoyo, agencias de Naciones Unidas e incluso grupos de interagencias como el caso de la IAG.

En un estudio preparado de forma conjunta por  la Sociedad de Obstetras y Ginecólogos de Canadá, la Asociación de Ginecología y Obstetricia de Guatemala, la Sociedad Haitiana de Ginecología y Obstetricia y la Asociación de Obstetras y Ginecólogos de Uganda y subvencionado por la Canadian International Development Agency (CIDA)  se hace un análisis completo de esta situación y se convoca a los profesionales de la medicina, especialmente a los más vinculados con la salud reproductiva para integrar a su trabajo profesional el empoderamiento de las mujeres y los derechos reproductivos.[18]

Otra investigación de mucho interés, aunque con otros objetivos, es el trabajo de tesis de la Dra. Gladis Eugenia Canaval Erazo para optar por el título de Ph D en Ciencias de Enfermería al cual hicimos referencia al inicio de este capítulo. En este caso, se buscaba “medir la percepción del empoderamiento comunitario por las mujeres, investigar la relación del empoderamiento comunitario con variables seleccionadas del contexto social, de salud, y de la mujer y determinar los predictores de la percepción del empoderamiento comunitario por las mujeres.” Realmente es un trabajo muy completo y una fuente importante de referencia para el contexto de América Latina.[19]

EMPODERAMIENTO COMUNITARIO EN OTRAS SITUACIONES

Todo lo anterior pudiera conducir a la idea errónea de que el empoderamiento comunitario no haría falta en países con buenos sistemas de salud, como pueden ser el de Cuba o el de muchos de los países desarrollados.

Como se conoce, la salud es como un horizonte desplazable, nunca se llega. El trabajo comunitario para la salud es necesario e imprescindible en cualquier circunstancia. Lo que este aporta no puede hacerlo ningún sistema de salud ya sea público, privado o de seguro social. El papel de la comunidad forma parte del carácter sistémico-epididemiológico e intersectorial de la salud. Lo que cambian son los objetivos y el modo de alcanzarlo.

En sistemas altamente estructurados como es el caso cubano, una forma cada vez más generalizada de trabajo comunitario es el enfoque intersectorial a nivel de base, teniendo en cuenta que la solución de los problemas de salud abarca la sociedad como un todo y las instituciones que las conforman.[20] Este enfoque tiene como líder al sector salud y como socios al resto de la comunidad. El empoderamiento comunitario desempeña aquí también su papel.

En países donde conviven diferentes sistemas de salud el trabajo comunitario es también importante e incluso más necesario, pues se requiere integrar a esos sistemas, a las otras organizaciones que influyen en los determinantes de la salud y a las personas que integran esa comunidad.

Haremos algunas consideraciones al respecto:

  • El papel del liderazgo se mantiene,  ya sea esa viejita que arrastra a todos sus contemporáneos para hacer los ejercicios matinales en el parque, o aquella ama de casa que organiza, en coordinación con el área de salud el trabajo de vacunación masiva, o el médico de familia que desarrolla un excelente trabajo epidemiológico con ayuda de agentes locales voluntarios.

  • El trabajo intersectorial, cuando es lidereado inteligentemente por el sector salud crea oportunidad para que todos puedan aportar inteligencia, iniciativas, recursos y esfuerzos para mejorar la situación de salud de la comunidad.

  • Se puede lograr un apoyo importante al empoderamiento de pacientes. La comunidad tiene un peso muy importante en el trabajo de concientización, presión y ayuda sobre pacientes. El reconocimiento público, el embullo colectivo y las visitas de estimulo son también una forma de  “dar poder” a los pacientes y hacerlos más responsables de su cuidado.

  • En muchas comunidades con cierto nivel de avance en tecnología de la información están encontrando que resulta más económico unir en un sistema único en red, a los diferentes proveedores de servicios de salud, los pequeños consultorios médicos, los departamentos o agencias gubernamentales de salud pública que operan en la comunidad, los sistemas de vigilancia epidemiológica y los sectores claves en relación con determinantes de la salud, tales como los servicios de agua o los de higiene social. Con este enfoque se logra un flujo de información muy rápido, se simplifican notablemente las gestiones de los miembros de la comunidad en relación con la salud, las historias clínicas están disponibles desde todos los niveles de atención y la atención ambulatoria se hace más segura. Una integración de este tipo crea condiciones propicias para un trabajo de reingeniería de procesos en salud.

  • En comunidades más avanzadas donde la población dispone de acceso directo a Internet se han probado con éxito los grupos virtuales de pacientes con patologías crónicas en ambientes locales, generalmente intranets organizadas por la propia comunidad. Estos se comunican entre sí, piden orientaciones a especialistas, se intercambian ideas, se “reúnen”, etc.


[1] Una explicación amplia de este concepto con un enfoque hacia el personal de la organización, aparece en el documento conceptual básico sobre garantía en salud del gobierno del Canadá. Hay un capítulo dedicado específicamente a empowerment. Véase Quest for Quality in Canadian Health Care. Continous Quality Improvement. Pag. 97. Canadá. Año 2000.

[2] Para el caso de empoderamiento de pacientes se puede consultar, entre otros, “Patient care (empowerment): the view from a national society” por Mary Baker en la revista British Medical Journal, 17 junio 2000, Vol. 320 Issue 7250, p1660. Inglaterra.

[3] Para este enfoque del empowerment pueden consultarse, entre otros, el trabajo de Lidia E. Santiago “Empowerment: De la reflexión a la Acción” en el sitio http://www.lamorada.com o la tesis de doctorado de Gladys Eugenia Canaval Erazo “Promoción de salud: Predictores de empoderamiento en mujeres. Cali 1996 en la revista Investigación y educación en enfermería, Vol. XVI No. 2, septiembre de 1998, Antioquia, Colombia. También pueden verse los trabajos del educador brasileño Pablo Freire.

[4] Díaz-García, Eduardo. “Empowerment”  en Revista Alta Académica, Universidad Autónoma de Centro América. Noviembre de 1988.

[5] Ninguno de ellos fue creado en el empoderamento. Es fácil darse cuenta que vienen de otras displicinas y que el aporte de esta tecnología es tratarlos de conjunto

[6] Bennis Warren. “Leading in the New Millenium” en revista Executive Excelence, Marzo 2001, vol. 18. Issue 3. Pag. 5

[7] Peter M. Senge. La Quinta disciplina. Editorial Granica. México, 1998. Pag. 181

[8] Dr. Pastor Castell-Florit y Dr. Victor Ariosa. Temas de gerencia para la dirección de proyectos. ENSAP. Cuba. 2000. Pag. 80. Los subrayados son del autor.

[9] Power to the Patient: A Conversation with Lowell S. Levin en Self-care Activities, del sitio Health World on Line. http://www.healthy.net/ La traducción es del autor.

[10] Tomado del discurso del Dr. Danguole Jankauskiene, de Lituania en su intervención en el Committee on the Environment, Public Health and Consumer Policy del Parlamento Europeo. 11 de julio del 2000  Bruselas. Biographical notes and summary speeches. Pag. 16. La traducción es del autor.

[11] Marie Taylor. “Patient care (empowerment): a local view” en revista BMJ.  Bristish Medical Journal. 17 de junio del 2000. Vol. 320. Issue 7250. Pag. 1663. Gran Bretaña. La traducción es del autor.

[12] A manera de muestra podemos mencionar algunos, pero aclarando que no constituyen ni una selección ni una recomendación por parte del autor.  http://www.themaxfoundation.org/, (leucemia);  http://www.saca-idf.org/indexa.htm (diabéticos);  http://www.safemotherhood.org  (salud reproductiva)

[13] Dra. Nery Suárez Lugo. “Mercadotecnia: Herramienta de la gestión sanitaria” en Gerencia en Salud. ENSAP, Cuba, Septiembre del 2001. Pag. 72.

[14] A los interesados en este aspecto del tema, le recomendamos el trabajo de la Dra. Lidia E. Santiago denominado “EMPOWERMENT, de la reflexión a la acción”, donde se hacen consideraciones históricas y actuales sobre el empoderamiento comunitario en América Latina. Se puede consultar en http://www.lamorada.com.  

[15] Phil Bartle. bm038@scn.org. “Community Empowerment. How do we assist low income communities to become stronger”, en el sitio Community Self Management, Empowerment and Development. http://www.scn.org/ip/cds/cmp/index.htm . Última actualización: 30 de marzo del 2002. El subrayado y la traducción son del autor.

[16] En el sitio http://www.scn.org/ip/cds/cmp/index.htm se pueden revisar materiales completos en relación con métodos y técnicas para el empoderamiento comunitario. Esto incluye módulos de entrenamiento para líderes y miembros de la comunidad, formularios, folletos para trabajos prácticos, guías para entrenadores, instrumentos flexibles para medir el empoderamiento, etc.  El sitio puede ser leído en inglés y español y es una muestra de cómo se ha avanzado en este campo.

[17] Safe Motherhood: A Matter Of Human Rights And Social Justice. Sitio:www.safemotherhood.org  Family Care International. 1988. La traducción es del autor.

[18] “Mejorando la salud reproductiva: Para la emancipación de la mujer y de sus derechos reproductivos.” SOGC. CIDA. Canadá. Enero 2001.

[19] Gladys Eugenia Canaval Erazo “Promoción de salud: Predictores de empoderamiento en mujeres. Obra citada.

[20] Para un estudio completo del enfoque intersectorial recomendamos el capítulo “Intersectorialidad” del libro Temas de Gerencia para la Dirección por Proyectos de los Dres. Pastor Castell-Florit Serrate y Victor Ariosa Abreu. ENSAP. Cuba. Año 2000. Pag. 79

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