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GERENCIA EN SALUD
    

 

LA EVALUACIÓN DEL DESEMPEÑO COMO ALTERNATIVA A LA BAJA PRODUCTIVIDAD DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS DE SALUD EN VENEZUELA. EXPERIENCIA EN UN SERVICIO DE GASTROENTEROLOGÍA.  


Palabras Claves: EVALUACIÓN DE DESEMPEÑO. EXPERIENCIA DE GERENCIA.

Dra. Maribel Lizarzábal  (Venezuela)

Jefe del Servicio de Gastroenterología. 
Hospital Universitario de Maracaibo

 

El VIEJO PARADIGMA DE LA MEDICIÓN:

" Medir para decidir; si no se puede medir, no se puede mejorar ".

INTRODUCCION

A pesar de que en 1996 se implementó un nuevo Programa de Gerencia en el Servicio de Gastroenterología del Hospital Universitario de Maracaibo, el análisis anual del Servicio durante el trienio 96-98 seguía señalando un grave problema de productividad, común al sistema de salud en Venezuela(1). Las causas de la crisis del sector salud en nuestro país se podrían condensar en los siguientes puntos: modelo de gestión agotado e inadecuado; incapacidad gerencial con frecuente desplazamiento a ese nivel del técnico por el político; ausencia de planes de gestión basados en diagnósticos adecuados; falta de identificación e indolencia; incoherencias de las políticas institucionales, regionales y nacionales, incertidumbre económica, compromisos presupuestarios amenazados y alto nivel de corrupción.  Todo ello se refleja en la baja productividad, eficiencia, eficacia y calidad del servicio de salud que se presta.

Productividad, eficiencia y eficacia son conceptos utilizados equivocadamente como sinónimos. Scott (2) define la productividad como la relación entre insumos y  productos y la eficiencia como el costo por unidad de producto. En el caso de los servicios de salud,  la medida  de productividad estaría dada por la relación existente entre el número de consultas otorgadas por hora/médico. La  eficiencia se mediría a partir del costo por consulta, que estaría  integrado no sólo por el tiempo dedicado por el médico a esa consulta, sino también por todos los demás insumos involucrados en ese evento particular, como pueden ser  materiales de curación, medicamentos empleados,  tiempo de la enfermera, etcétera.  La efectividad o eficacia, por su parte, se define como el logro exitoso de objetivos establecidos. Así es posible conseguir eficacia con una baja o con una alta productividad o eficiencia.  Igualmente, se puede ser altamente eficiente o productivo sin haber sido efectivo.  Es  importante destacar  este último concepto, en tanto que una de las expresiones  de la eficacia es la calidad. De esta manera, la calidad se relaciona no sólo con los costos y la productividad o eficaciencia,  sino  que  forma  parte  del  concepto de eficacia, diferente de los otros dos. "Eficiencia" es hacer las cosas bien. "Eficacia" es hacer las cosas debidas.

Una institución pública está compuesta por doce elementos básicos, a saber: misión y visión del futuro, servicios, usuarios, líderes, recursos humanos, roles internos específicos, metas específicas y verificables a través de indicadores, procesos, sistemas de información, medios de trabajo, un presupuesto limitado anualmente y un marco legal y normativo para su acción . Estos doce elementos básicos inciden en la productividad de la Institución; la experiencia que reportamos se basa en la modificación de solo uno de ellos: la verificación de las metas específicas a través de indicadores (3).

Una institución pública de salud requiere metas claras e indicadores que guíen y evalúen su desempeño, fundamentalmente porque no tiene balance financiero. Una organización empresarial siempre sabe si lo hace bien o mal porque sus ventas al fin de mes lo atestiguan, pero una institución pública no tiene mecanismos intrínsecos que se lo señalen. El establecimiento de metas con sus indicadores de cumplimiento proporciona una herramienta de gestión poderosa para orientar y controlar la gestión cotidiana y así mejorar los servicios.

EVALUACION DE DESEMPEÑO. Los procedimientos de evaluación del desempeño son tan antiguos como la relación laboral de dependencia y se han ido actualizando progresivamente. Ya en el siglo XVI, San Ignacio de Loyola utilizaba un sistema para evaluar a los jesuitas a través de informes de actividades y notas. En 1918 la General Motors diseñó un sistema de evaluación que representó una gran innovación en las empresas.

Se define evaluación del desempeño como el proceso por el cual se valora el rendimiento laboral de un colaborador. Involucra brindar retroalimentación al trabajador sobre la manera en que cumple sus tareas y su comportamiento dentro de la organización. El sistema tradicional de evaluación se restringió al simple juicio unilateral del jefe respecto al comportamiento funcional del colaborador; se basaba en juzgar el rendimiento de otra persona y era una de las actividades gerenciales de mayor carga emocional ya que involucra en alto grado la autoestima del subordinado y su desempeño posterior. Se recompensaba el esfuerzo mas que los resultados y la antigüedad era altamente cuantificable, un factor central a la hora de asignar premios. Hoy, aún cuando muchas empresas o instituciones siguen funcionando de la misma forma, el sistema de evaluación ha ido evolucionando, así como ha ido evolucionando el modelo de recursos humanos. Las nuevas tendencias evalúan mas que todo los resultados y la competencia,  por sobre el cumplimiento de formalidades y la experiencia. De esta forma, la evaluación del desempeño pasa de una simple comprobación de si la persona realiza bien sus tareas a un medidor de clima organizacional y de las posibilidades de crecimiento.

La evaluación del desempeño ocurre ya sea que exista o no un programa formal de evaluación en la organización. Los superiores jerárquicos están siempre observando la forma en que los empleados desempeñan sus tareas y se están formando impresiones acerca de su valor relativo para la organización. La mayoría de las organizaciones grandes han creado un programa formal, diseñado para facilitar y estandarizar la evaluación de los empleados; sin embargo, resulta poco trabajada la evaluación a nivel de los servicios de un Hospital. Este trabajo reporta la experiencia de diseño de un programa de evaluación del desempeño y la implementación de un sistema de premiación a la productividad, con el fin de incrementar la productividad clínico-asistencial del Servicio.

Materiales y Métodos.

Se trata de un estudio transversal que permite analizar datos de una misma población en dos períodos diferentes, antes y después de haber sido introducida la variable a estudiar. La población estudiada consistió en siete médicos adjuntos del Servicio de Gastroenterología  (seis del sexo femenino) con edad promedio de 41 años (rango 37- 48) cuyo desempeño fue medido durante dos períodos consecutivos de 3 años cada uno.

Primer período (1.996-98): Se evaluó retrospectivamente el rendimiento hora/médico contratado como el número de pacientes atendido en consulta (sesión clínica de 4 horas) sin sistemas de evaluación cuali-cuantitativos. La calidad fue medida con una “Encuesta de satisfacción del usuario”.

Segundo período (1999-2001): Se dieron a conocer los nuevos instrumentos de evaluación del desempeño que se aplicarían y se evaluó de nuevo al mismo personal médico. No hubo variación en otros factores que pueden influir sobre el número de pacientes vistos, tales como estructura organizativa, ambiente físico, sueldos y salarios.

Como hipótesis nula se planteaba que no habría diferencia entre el “antes” y el “después”. Como hipótesis alternativa se planteaba: “La productividad del Servicio de Gastroenterología se incrementará sustancialmente, seguida de un mejoramiento del clima organizacional”.

Sistema de Evaluación del desempeño. En las nuevas evaluaciones la propia persona fija sus metas anuales y actúa en función de su cumplimiento dando cuenta de su propio rendimiento y de lo que necesita para alcanzarlas. Sus logros son medidos por un sistema de co-evaluación en el que cada individuo es evaluado por todos y cada uno de sus compañeros y posteriormente unificadas por el Jefe del Servicio. (Anexo 1)

Se definió Rendimiento/ Productividad como el número de consultas y/o procedimientos según metas y horario de contratación, tomando como parámetro la norma del Ministerio de sanidad y Asistencia Social que indica 2.5 pacientes por hora(4)

Sistema de Premiación a la Productividad. Se estableció un Premio al “Médico mas destacado del año en el Servicio de Gastroenterología del Hospital Universitario de Maracaibo”. El premio consistió en un viaje a un Congreso Internacional con gastos pagos (Pasaje, inscripción en el Congreso y viáticos). La puntuación asistencial-adiministrativa se evaluó con dos instrumentos, uno para el desempeño médico (co-evaluación) (Instrumento No 1)  y otro para el desempeño administrativo (Instrumento No 2). Se implementó una hoja de puntuación (Anexa) que evaluaba las tres actividades deseadas: asistencial-administrativa, investigación, docencia (Instrumento No 3) y extensión.

Resultados.

La productividad global de la población evaluada aumentó en un 91.19 % durante el segundo período de evaluación del desempeño (2997 vs 5730 promedio de consultas/período). El incremento de productividad es visto inmediatamente (34.3 % el primer año post-evaluación) y aumenta a 80.9% en el segundo año, con respecto al promedio del primer período. Ante el éxito de la nueva política de evaluación del desempeño, se implementa la gestión vespertina en el último año evaluado (2001) y la productividad sufre un incremento de 157.2%  (Figura No1)

Por tratarse de hora médico/consulta o procedimiento y de acuerdo al estimado de las normas del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social (2.5 pacientes/hora médico) se estima la Meta de Productividad del Servicio para el Servicio de Gastroenterología en 5.000 anuales, meta que a pesar de múltiples esfuerzos solo alcanzaba a cubrirse en un 59.9% (2.997 consultas promedio del primer período). Con las nuevas co-evaluaciones se logró llegar y sobrepasar dicha meta durante el segundo y tercer año evaluados (5.423 consultas durante el año 2.000 (108.4%) y 5.865 durante el año 2.001 (117%), con un porcentaje promedio de 5.104 que representa el 102% de la meta de productividad logrado durante el segundo período de evaluación del desempeño 1999-2001. (Fig No 2)

Discusión.

El sistema de “evaluación del desempeño” y “premiación a la productividad” no es considerado como un fin en sí mismo sino como un instrumento, una herramienta que mejoró considerablemente la productividad del Servicio de Gastroenterología. Aunque el nuevo Programa de Gerencia (5-6) había acabado ya con viejos vicios que enlentecían la atención asistencial (por ejemplo el control de citas que era extra-Servicio se centralizó en el mismo aligerando el proceso) y había definido las metas tanto de la Institución como de sus integrantes, la productividad del Servicio no mejoraba, y las excusas sobraban para ello, reflejándose principalmente en el “ping-pong” del paciente por falta de disponibilidad de un médico a su ingreso.

La dinámica del Servicio cambió drásticamente con las nuevas co-evaluaciones; las mismas se integraron a un proceso continuo de mejoramiento en el que la propia persona fijaba sus metas anuales y daba cuenta de su propio rendimiento y de lo que necesitaba para alcanzarlas. Las metas, que en nuestro caso se fijaron de mutuo acuerdo entre el propio interesado y su superior inmediato, deben ser realistas y no muy accesibles, ya que deben significar un desafío, pero un desafío alcanzable, ya que metas demasiado accesibles desmotivan y lo imposible desalienta. Así fue posible autoevaluarse y hasta autogestionarse, el supervisor dejó su rol de controlador para actuar en carácter de asesor u orientador y los co-evaluados lograron las metas propuestas.

En este enfoque ya no se depende tanto de la opinión de un supervisor sino de la dinámica misma del sistema y de los logros, que por si mismos muestran el grado de progreso. El concepto de “sistemas” es básico para entender las lógicas de funcionamiento del sector público y proponer cómo mejorar la productividad y eficiencia. Se puede entender a las Instituciones como organismos vivos o como sistemas cibernéticos dotados de mecanismos de control y regulación que determinan el desarrollo biológico de unos y la conducta organizacional de otros. Mientras no entendamos globalmente el conjunto de problemas que aquejan a una institución, la totalidad de sus componentes, las interacciones de su entorno y los mecanismos de interacción entre los diversos problemas, será muy difícil intentar soluciones que contribuyan cabalmente a su modernización. Para el directivo de una Institución de salud es crucial la comprensión, a veces sutil e intuitiva, de los mecanismos de retroalimentación que se dan con un adecuado sistema de evaluación.

El nuevo enfoque de co-evaluación favorece las relaciones interpersonales y crea las bases para una mejor identificación de las necesidades de capacitación. Mientras antiguamente el subordinado trataba de esconder sus debilidades, ahora las señala a fin de obtener herramientas personales que le permitan estar mejor preparado en relación con sus objetivos. Con esta auto y co-evaluación el clima organizacional mejora y se vuelve más entusiasta, dinámico y progresista. Cambian los códigos de comunicación, ya no se habla de “justicia de evaluación” sino de “constatación de progresos”, no se habla de “debilidades encontradas” sino de “áreas para reforzar”, no se comparan tanto a los empleados entre si, sino en función de lo que cada uno alcanza y tiene por alcanzar, pues es del conocimiento de cada uno las metas propuestas por el otro.  La salud mental ocupacional se favorece pues se percibe a los demás integrantes como facilitadores del bienestar y del progreso individual. Bajo este tipo de funcionamiento, el sistema de remuneración o premios debe ser acorde, es decir percibido como equitativo por el empleado, ligado al rendimiento y adaptado a las necesidades individuales. Estas tres condiciones reducen los patrones de renuncia y crean un compromiso con la institución.

Con la nueva política de evaluación del desempeño y premiación se lograron los siguientes  objetivos fundamentales:

  1. Incorporar el tratamiento de los recursos humanos como una parte básica del Servicio de Gastroenterología, cuya productividad puede desarrollarse y mejorarse continuamente.

  2. Mantener niveles de eficiencia y productividad en las diferentes áreas funcionales.

  3. Permitir mediciones del rendimiento del médico y de su potencial laboral.

  4. Identificar a los empleados que cumplen o exceden lo esperado y a los que no lo hacen, ya que se cuenta  con un sistema formal y sistemático de retroalimentación.

  5. Establecer estrategias de mejoramiento continuo, cuando el candidato no ha alcanzado las metas propuestas.

  6. Aprovechar los resultados como insumos de otros modelos de recursos humanos que se desarrollan en el Servicio (residentes de Post-grado).

  7. Definir con mayor claridad las metas específicas de cada individuo dentro del Servicio.

  8. Tomar de la antigua concepción “premio-castigo” solo el “premio” y dar oportunidades de desarrollo de carrera, crecimiento y condiciones de participación a los miembros, considerando tanto los objetivos del Servicio como los individuales.

El aumento significativo de productividad en el Servicio de Gastroenterología, sirvió como antecedente e incentivo. La Directiva y la Oficina de Recursos Humanos del Servicio Autónomo Hospital Universitario de Maracaibo (SAHUM) acogieron el sistema e implementaron en el año 2001 una bonificación económica de acuerdo con la productividad, con un sistema de estratificación (A,B,C,D) que equivale hasta un mes y medio de sueldo de un médico contratado.

REFERENCIAS

1.  Feliz J. Gruber-Sucre. Una nueva gerencia en los servicios de salud publica en Venezuela. Resultados de un año de experiencia. FUNDACION POLAR. 1996.

2.  Scott   RW, Shortell   SM. Organizational  performance: Managing for  efficiency and  effectiveness. En: Shortell SM,  Kaluzny A.  Health care  management: A  text in  organization  theory  and   behavior.  Segunda  Edición.  New  York:  Wiley Medical, 1988:418-457.

3.  José R. García Serven. Guía practica de los Indicadores de Gestión para Establecimientos de Atención Médica. Ed. DIDINLIMED. Caracas, 1992: 21-32

4.  José R. García Serven. Guía practica de los Indicadores de Gestión para Establecimientos de Atención Médica. Ed. DIDINLIMED. Caracas, 1992:178-180

5.  Lizarzabal Maribel. Tesis doctoral. Universidad del Zulia. 1996.

6.  José Jiménez Jiménez. Manual de Gestión para Jefes de Servicios Clínicos.  2ª edición. Ediciones Díaz de Santos S.A. Madrid, 2000: 3-8

 

 

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