Palabras Claves: TRATO
CON PACIENTES
En esta entrega nos dedicaremos a un factor muy importante en
la percepción del servicio profesional: Nos estamos
refiriendo a la comunicación con el paciente.
Todos conocemos al modelo de
comunicación humana. Se dice que una comunicación comienza cuando el emisor
codifica su idea, la transforma en palabras, y la emite a través de un medio
al receptor. Este para entenderla la decodifica, es decir la convierte
en una idea a fin de comprenderla y así poder contestar. La comunicación se
completa cuando el receptor da el feedback al emisor, cerrando así el
circuito comunicacional. Sin embargo no hay
ninguna garantía de que él entienda exactamente lo que yo le quiero decir. Por eso decimos que el emisor es el responsable del contenido
de la comunicación.
El se debe colocar en el lugar del receptor, por ejemplo
el paciente, y elegir los términos más apropiados para trasmitirle la idea
que tiene en su mente.
La mejor manera de asegurarnos que el otro entienda nuestro
mensaje tal y como lo pensamos es diciéndolo de la forma más sencilla que
nos resulte posible.
Por ejemplo evitando términos técnicos propios de la
medicina y buscando palabras más simples que nuestro paciente comprenda sin dificultad.
Una aclaración
importante: el concepto de sencillez es un
concepto relativo al nivel intelectual de nuestro interlocutor.
¿Qué queremos decir con esto?
Pues simplemente que lo que sería adecuado para un paciente
con un determinado nivel cultural, digamos medio o bajo, sería inadecuado, y casi
ofensivo, para un nivel cultural superior.
Algunas sugerencias para lograr que nuestro paciente entienda
el mensaje tal y como queremos:
1.
Evite hablar demasiado rápido
Los seres humanos hablamos a una velocidad cercana a las 150
palabras por minuto. Al darle al paciente una explicación de un aspecto clave de
su enfermedad o al indicarle su tratamiento sería conveniente hablar a una velocidad
ligeramente menor a la normal, digamos a un ritmo cercano a las 120 palabras por minuto, a fin de ser
adecuadamente entendido .
2.- Utilice palabras sencillas
Las razones son las explicadas en el punto precedente.
3. Sea preciso
Utilice la cantidad justa y necesaria de palabras. Un exceso
de palabras puede confundir a su interlocutor y hacerlo malinterpretar sus indicaciones.
De la misma forma una utilización mezquina del lenguaje lo
obligará a completar " la información faltante" con sus suposiciones.
4. De énfasis y claridad con ademanes e inflexiones
Utilice en toda su plenitud el lenguaje corporal.
Deje que sus gestos y su voz; a través de su tono, volumen y
acentuación; refuercen su mensaje.
5. Repita los conceptos clave
Recuerde que numerosos estudios realizados demuestran que
una
idea es aceptada luego de ser escuchada 6 veces. Por lo tanto, no dude en repetir aquellas indicaciones que
considere importantes para su paciente, ya que al hacerlo esta reforzando la recordación de
la idea.
6. Explique
Si pretende que su paciente actúe de una determinada manera,
que siga sus sugerencias, explíquele, por qué le conviene hacerlo. Dele información y él no sólo actuará en el sentido
indicado sino que reconocerá su calidad profesional
y humana.
Se dice que entre dos personas que se comunican se generan dos
bandas de escucha. La primera, que algunos autores llaman "banda estrecha", se
queda en el contenido verbal del mensaje.
La segunda en cambio,
"la banda amplificada", reconoce además: Los mensajes no verbales, o sea la postura y la expresión.
Las dudas, las vacilaciones y los silencios cortos que se
producen mientras el paciente habla. El énfasis que se hace en determinados conceptos y las
inflexiones de voz utilizadas al decirlos. El tono y el timbre de la voz, que
delatan con sus variaciones los diferentes estados emocionales de nuestro
interlocutor. Las cosas que se callan, que son habitualmente las que producen
más temor, mayor conflicto y movilización
interior.
El modelo de comunicación conocido como
"Las
cuatro caras de un mensaje" ilustra la sicología de la comunicación personal.
Este explica que en cualquier proceso de comunicación hay 4
aspectos que se expresan simultáneamente, a saber:
El Nivel objetivo:
Es el contenido verbal / ¿De que estoy hablando?
El Nivel de Relaciones humanas:
¿Qué sugiero con lo que digo?
La Revelación de sí mismo:
¿Qué revelo de mí mismo y de mis intenciones al decirlo?
La Apelación:
¿Qué acción deseo que efectúe el otro? Todos sabemos que lo que se dice, a menudo difiere de lo que
se quiere decir.
Las cosas se expresan "en forma indirecta":
"Es imposible hacerlo sin ayuda"
significa "quiero que usted me ayude". "Si yo no me ocupo de todo, no pasa nada"
puede
en realidad significar que "Usted
debe trabajar con mayor atención".Hacemos
alusiones, decimos indirectas, usamos figuras y símbolos que no siempre son familiares a nuestro
interlocutor.
Paul Watzlawick señala que el aspecto de las relaciones
humanas de una comunicación, tiene prioridad sobre el contenido real. Esto significa que una persona puede captar los mensajes
emocionales más rápida e intuitivamente que lo que expresamos a través del lenguaje.
Dependiendo de cómo se sienta, puede ser receptiva o sorda al
mensaje real. Dicho de otra forma, lo más importante de una consulta, no es
si una persona es o no comprendida. Si el paciente siente que el médico no ha comprendido su
angustia, que no ha entendido su estado de ánimo, actuará en consecuencia pues esa es para
él la verdad.
¿Qué es la escucha empática?
Es la forma de escucha ideal pues nos permite no sólo
entender lo que el otro plantea sino también cómo se siente al hacerlo, pero la mayoría de los seres humanos no somos buenos
escuchando. ¿Cómo podremos entonces mejorar nuestra escucha?
Hay una serie de medidas simples que pueden ayudarnos a
lograrlo:
1.Buen contacto visual
De ser posible vea al paciente de cuerpo entero. De esta forma
podrá reconocer sus mensajes no verbales y entenderlo mejor.
2. No juzgue mientras escucha
La mayoría de las personas hacen lo que se llama una escucha
centrada y no empática. ¿Qué significa esto?
Pues que mientras el otro está hablando se pasa más tiempo
pensando en lo que se le va a responder que en comprender cabalmente su mensaje.
3. Sea receptivo
Esto implica aceptar comentarios que no nos agraden, escuchar
posiciones diferentes a la nuestra o simplemente ser paciente con una persona a la que le
hemos explicado dos veces un concepto y vuelve sobre él por una tercera vez.
4. Concéntrese
La escucha empática requiere de un esfuerzo de
concentración, nos obliga a estar pendientes de los mensajes del otro.
5. Haga preguntas
El preguntar es un signo de interés.
Si Usted le pregunta al paciente sobre su forma de percibir su
afección, sus inquietudes o sus dudas sentirá que él tiene un genuino agradecimiento hacia
Usted por su preocupación.
6. Tome notas
Es una variante del punto anterior.
Al anotar Usted le da a la persona un mensaje de la
importancia que tiene lo que ha dicho. Es una forma de valorar sus comentarios.
En un próximo módulo trataremos el tema de los códigos
presenciales, o sea de aquellas formas de comunicación no verbal que se ponen en juego frente
a otros.
tomado de http://www.stopdolor.com/pdfs/comprendiendo7.pdf