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" LOS ESPACIOS CURATIVOS "


Palabra clave:
 ARQUITECTURA EN SALUD.-

Arq. BEATRIZ SONEGO (ARGENTINA) 

Este artículo intenta resumir los hallazgos de la investigación realizada como Tesis de posgrado en Salud Mental, quedando el texto original completo a disposición de los miembros de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva en la Facultad de Trabajo Social, Maestría en Salud Mental, Universidad Nacional de Entre Ríos. 

E-Mail: psmental@fts.uner.edu.ar

RESUMEN

Objetivo: Comprender cómo impacta el espacio en la subjetividad del paciente internado. en Unidades de Cuidados Intensivos de la ciudad de Santa Fe. 

Tipo de estudio: Análisis exploratorio llevado a cabo con estrategia Cualitativa. 

Material y Métodos: Selección según el criterio de casos extremos: una Sala Pública y una Sala Privada. La selección de los casos, se resolvió con pacientes que estuvieran internados o externados lúcidos. 

Para la recolección de información, el procedimiento fue el de entrevistas, breves o en profundidad según las posibilidades, se realizaron entrevistas individuales no estructuradas con las personas que trabajan en las Unidades de Cuidados Intensivos seleccionadas y con familiares. 

Resultados;
Los pacientes internados sufren emocionalmente más de lo necesario, como consecuencia del modo en que los profesionales (arquitectos, ingenieros, médicos, enfermeras, bioquímicos, etc.) conciben los espacios para la salud. Esto se sustenta con los mitos, los prejuicios y los problemas en la comunicación, cooperando el gerenciamiento y la capacitación del recurso humano. 

Conclusión:
Los espacios colaboran en la recuperación de los pacientes internados, para ello es necesario trabajar en forma transdisciplinaria y ocuparse de lo descartado por el discurso profesional hegemónico: la subjetividad de las personas enfermas.

SUMMARY

Aim: To understand how space affects inpatients´ subjectivity inside the Intensive Care Units in the city of Santa Fe. 

Type of Study: Exploratory analysis with qualitative strategy. 

Material and Methods: Selection according to the criterion of extreme cases: a public ward and a private ward. The selection of the cases was solved with  inpatients or outpatients who were lucid. To collect the information, the procedure of interviews was used. These were shorter or deeper depending on the possibilities. Individual non-structured interviews were made to selected personnel of the ICUs. and to patients´ relatives. 

Results: The inpatients suffer emotionally more than is necessary as a result of the way in which professionals (doctors, nurses, architects, engineers, biochemists, etc.) conceive the healthcare spaces. The rationale behind this situation are myths, prejudices, communication problems, the management and the way in which the human resources are trained. 

Conclusion: Spaces cooperate in the recovery of the inpatients, it is necessary therefore to work with a trans-disciplinary approach and to deal with what is usually not taken into account by the dominant professional reasoning: the subjectivity of ill people.


MATERIAL Y M
ÉTODOS

La información recabada se volcó lo mas fielmente posible en un diseño de hoja que permitiera realizar a la par, los comentarios de la tesista y el análisis de los incidentes. Estos incidentes fueron codificados según las categorías conceptuales que fueron emergiendo. Para el análisis cualitativo de la información se aplicó el método de Constante Comparación de Glaser y Strauss, identificando diferencias y semejanzas entre lo analizado de la producción empírica. 

Para estos autores, la evidencia exacta no es tan crucial para la generación de teoría, el tipo de evidencia así como el número de casos tampoco resultan tan importantes. Un solo caso puede indicar una categoría conceptual o una propiedad. Unos pocos casos más pueden confirmarla.

Se comenzó con la codificación de cada incidente, esto es de cada hecho o situación considerada relevante, dentro de tantas categorías conceptuales como fuera posible. Se trató de no encuadrar estas categorías en conceptos existentes para evitar forzar la correspondencia de los datos obtenidos con teorías previas. Mientras se codificaba un incidente para una categoría se comparaba con los incidentes previos y en diferentes grupos si fuera posible. 

En ese momento se comenzó a tener idea de las dimensiones de la categoría, las condiciones bajo las cuales eran más pronunciadas o minimizadas, sus mayores consecuencias, sus relaciones con otras propiedades y otras categorías: 

Se definía conceptualmente la categoría y se especificaba con qué categorías se relaciona, anotando a la par los incidentes detectados dentro de dicha categoría.

Esta constante comparación de los incidentes comenzó a generar propiedades teóricas de la categoría. Empezamos a escribir una serie de memorándums con las ideas y conclusiones que iban surgiendo, tanto ideas lógicas reflexivas como teóricas Con los pensamientos más claros por la teoría emergente, volvimos entonces a los datos para realizar más codificación y comparación. Escribir memos sobre el trabajo de campo, nos proveyó la inmediata ilustración de una idea. 

El proceso de integración comenzó de manera pequeña y en la medida que la codificación continuó, la constante comparación cambió unidades, de la comparación de incidente con incidente a la comparación de propiedades con propiedades o categorías. 

A partir de haber reunido y analizado gran cantidad de Categorías conceptuales y sus propiedades, identificar y ordenar los datos asociados por afinidad en los temas nos llevó a definir tres grandes grupos de cuestiones:

 

CUADRO RESUMEN

1- CUESTIONES FUNCIONALES    
CATEGORIAS CONCEPTUALES

PROPIEDADES

RECOMENDACIONES

I- Privacidad A- Visual 1- Exposición A- Privacidad
    2.-Visuales A- Privacidad
      B- Visual Terapéutica
  B- Acústica 1- Irritabilidad A- Aislación Acústica
    2- Sufrimiento Psíquico A- Aislación Acústica
II- Referentes Cotidianos 1- Excepciones A- Accesibilidad
    2- Comodidad A- Confort Térmico
      B- Iluminación Personalizada
III- Orientación Témporo - Espacial 1- Hermetismo A- Relaciones Perceptivas
  2- Artificialidad A- Conexión con Medio Ambiente
IV- Terapias de Recreación 1- Estimulación Sensorial A- Actividades Recreativas
      B- Actividades Terapéuticas
V- Confort Familiar 1- Maltrato A- Accesibilidad
    B- Contención
2-  CUESTIONES SOCIALES    
VI- Naturalización 1- Legitimación A- Reflexividad
  2- Omnipotencia Profesional A- Humanización
VII- Mitificación 1- Poder A- Desmitificación
  2- Cientificismo A- Ciencia
VIII- Prejuicios 1- Estereotipos A- Aprendizaje
IX- Organización 1- Limites A- Claridad
  2- Responsabilidad A- Operatividad  
X- Comunicación 1- Información A- Comunicación Fluida
3-  CUESTIONES EMOCIONALES    
XI- Control Personal 1- Seguridad A- Confianza
  2- Eficiencia A- Cuidados
  3- Toma De Decisiones A- Independencia
XII- Necesidades Afectivas 1- Sostén A- Afecto
  2- Cooperación A- Disponibilidad
  3- Aislamiento A- Integración
XIII- Ansiedades Básicas 1- Vulnerabilidad A- Tolerancia

 

La generación de teoría nos requirió ‘fracturar’ la historia y al mismo tiempo salvar ilustraciones aptas para cada idea. Por lo tanto cuando volvimos a ordenar los memos y notas de campo para escribir la teoría ‘ romper ’ la historia fue necesario para lograr una clara integración de la teoría con la empiria. Así la teoría se fue desarrollando cuando categorías diferentes y sus propiedades tendieron  a integrarse a través  de la comparación lo que nos forzó a hacer algunos sentidos teóricamente relacionados de cada comparación. La teoría se fue solidificando cuando las mayores modificaciones se fueron haciendo menores y menores a medida que se compararon los incidentes siguientes. Entonces se pudieron descubrir las propiedades subyacentes en el conjunto original de categorías o propiedades y se pudo formular la teoría con un conjunto más pequeño de conceptos de alto nivel delimitando de esta manera su terminología  y texto.

RESULTADOS
Desde este lugar, se pudo relacionar cada una de las Categorías con sus pares, integrando la teoría y dándonos un máximo poder explicatorio que permite la emergencia de la Hipótesis Central:


Las ‘Cuestiones Sociales’ afectan el modo en que los profesionales resuelven las ‘Cuestiones Funcionales’ de la Unidad de Cuidados Intensivos y esto influye en las ‘Cuestiones Emocionales’ de los pacientes internados.


Descubrimos que sistemáticamente se repetía este esquema. Al comienzo, la hipótesis pudo parecer sin relación, pero al emerger las categorías y propiedades crecieron en abstracción y se relacionaron. A través de adicional reducción de la terminología, descubrimos que la teoría puede ser generalizada y así pertenecer al cuidado de todos los pacientes internados en la institución y no solo a los internados en Unidades de Cuidados Intensivos. 

Otro factor que delimitó adicionalmente las categorías es que ellas se convirtieron en teóricamente saturadas. Los recursos de investigación fueron economizados ya que trabajar dentro de límites nos obligó a usar el tiempo y esfuerzo solo en datos relevantes para las categorías emergentes. En este estadio poseíamos datos codificados, memorándums y una teoría. Las discusiones en los memorandums nos proveyeron el contenido que está detrás de las categorías, los cuales se transforman en los mayores temas de la teoría presente. Aunque seguramente la riqueza del material empírico permitiría innumerable cantidad de hallazgos, desde la perspectiva de nuestro marco teórico se eligieron dos grandes problemas para teorizar:

1- “El confort en las Unidades de Cuidados Intensivos”

En las Unidades de Cuidados Intensivos parecen ignorar que en el reconocimiento del confort confluyen una combinación de sensaciones, muchas de ellas inconscientes y no sólo físicas sino también emocionales e intelectuales. Esto hace que sea difícil de explicar e imposible de medir, pero no por esto lo hace menos real o necesario. Todos los sentidos ayudan a su comprensión, pero la verdadera experiencia del entorno confortable es de carácter vital, está relacionada con el palpitar de nuestro cuerpo, con el desasosiego o la exaltación, con el ahogo o el amplio respiro, con la emoción o la indiferencia que sentimos física y psíquicamente al permanecer en él. CONCLUSIONES

A través del volumen espacial nos movemos, percibimos bajo la luz las formas y los objetos, los sonidos, el movimiento del aire, los aromas. De forma constante nuestro ser queda encuadrado en el espacio. 

El espacio en sí mismo carece de forma, su forma visual, su calidad luminosa, sus dimensiones y su escala derivan por completo de sus límites, en cuanto están definidos por elementos formales. La ciencia y el arte de la Arquitectura empiezan a existir cuando el espacio comienza a ser aprehendido, contenido, conformado y estructurado por los elementos de la forma.

¿Se puede “ experimentar ” una obra de arquitectura y expresarla en una ecuación?.

Tramas de luz y sombra, reflejos de color, espacios estrechos o amplios crean en los edificios una poesía que puede experimentarse pero no medirse cuantitativamente. La ciencia involucra probar teorías según ciertas reglas de evidencia. El científico no pregunta si algo es cierto sino si puede probarse según criterios específicos. Este enfoque puede no ser valedero tratándose de la experiencia de la arquitectura. Cuando decimos que amamos u odiamos, tememos o detestamos estamos comunicando estados reales de nuestro sentir. Algunas de las cosas más importantes de la vida no son discernibles ni calculables pero no por ello son menos importantes. Algunos científicos podrían responder que esta “experiencia” no es muy relevante; pero el resultado del comportamiento al experimentar el espacio puede ser importante.

Cuenta Edward Golub en “ Los límites de la Medicina ”: “ Todavía se conservan los planos del equivalente a un hospital del siglo V a.C. en Pérgamo, lugar del santuario del dios sanador Esculapio, y donde más tarde nacería Galeno. A partir de ellos los estudiosos han podido deducir de qué manera eran tratados los enfermos en esa época y lugar. El área principal era una gran sala, abierta en uno de sus costados y orientada hacia el sol, con pilares por entre los cuales los pacientes veían el templo. En esa “sala de tratamiento” los sacerdotes transformaban los sueños de los pacientes en regímenes terapéuticos Por supuesto había sacrificios, divanes de descanso, baños, ejercicios y quizá dietas especiales para algunos enfermos, pero lo esencial era la interpretación terapéutica de la palabra de los dioses a través de los sueños de los pacientes...”(1)

Los establecimientos para la recuperación de la salud se remontan muy atrás en la civilización humana y nos dicen bastante acerca de cómo hemos visto al hombre y sus enfermedades a través del tiempo. El análisis de las ciencias del hombre para definir salud-enfermedad lleva implícita una concepción del sujeto, del mundo y de la historia. Del interjuego entre concepciones y prácticas diversas surgen técnicas asistenciales y curativas diferentes que van evolucionando y modificando las respuestas al problema.


En la actualidad y por diferentes razones, la tendencia es que los pacientes estén menos tiempo internados en instituciones y que sus tratamientos sean ambulatorios. Esto indica que las instituciones organizadas con criterios de Cuidados Progresivos, disminuirán las unidades de Cuidados Mínimos y aumentarán las de Cuidados Especiales o Intermedios. A su vez, éstas se tornarán progresivamente en Unidades de Cuidados Intensivos casi exclusivamente para pacientes en estado crítico y Cuidados Paliativos para pacientes terminales.

DE LA RELACIÓN ENTRE la atenciÓn de la SALUD Y la ARQUITECTURA

Ante la pregunta: ¿Cuál es la articulación existente entre Salud y Arquitectura ? Nos podemos responder que la relación se articula según el paradigma que compartan.

Entendemos por paradigma la constelación de creencias, valores y técnicas que posee en común una comunidad científica. Es el criterio que se utiliza para determinar cuáles son los problemas o sea es quien incide en la selección de lo que se considera un problema. Los paradigmas entrecruzan transversalmente todas las ciencias humanas y esto nos advierte que en las ciencias no hay contenidos ascéticos, desideologizados. Es una ardua tarea caracterizar los paradigmas que se disputan las ciencias, pero trataremos de determinar en el campo de la Salud dos de ellos que no por conocidos deja de ser bueno recordarlos una vez más.

Uno de ellos es el Paradigma Tecnocrático de uso habitual en estos tiempos, eminentemente positivista, que confía solamente en las soluciones técnicas y científicas. Sabemos que las ciencias han abordado por años al hombre guiadas por la dicotomía psique-soma. El cuerpo humano en su dimensión médica somática posibilitó fotografiarlo, radiografiarlo, calibrarlo, condicionarlo. Pero a la vez esta manera de considerarlo lo excluyó de los aspectos psíquicos que en él influyen, del sujeto que habita ese cuerpo. Desde el Paradigma Tecnocrático la dimensión del cuerpo viviente, del sujeto enfermo, queda afuera; el cuerpo es una superficie. Presenta las enfermedades como algo aislado que le pasa a un aspecto aislable de un organismo. Olvida la potencialidad curativa de la rehabilitación e inserción social. Como así también la crueldad o humillación que pueden imponer los medios tecnológicos. No reconoce que el ambiente físico que los rodea impacta sobre la persona y sus fuerzas vitales.

Existen interrogantes que interesan a otro paradigma, al Alternativo. Para éste, el cuerpo es sensible a la influencia psíquica, a sus contenidos conscientes e inconscientes, el hombre es una totalidad biopsíquica inserta en una sociedad y un medio ambiente y el enfermo es una persona en un momento vital e histórico particular. El sufrimiento, no solamente del soma, está incluido en sus preocupaciones conceptuales. Se abre a la comprensión del ser humano cuyos recursos más vitales pueden ser movilizados por la comunicación y la sensibilidad profunda hacia la situación límite que representa su enfermedad

Siguiendo el eje de estos dos paradigmas, desde la concepción Tecnocrática una obra de arquitectura puede fundamentarse técnica y científicamente excluyendo a quién la habitará. Puede considerar las preocupaciones ante situaciones límites como cuestiones que no entran entre sus objetos de estudio. La Arquitectura desde este paradigma está pensada para evitar toda interrogación y la Salud Mental en su diálogo interdisciplinario no puede evitar la interrogación e incluir lo inquietante. Definir un espacio curativo no es fácil, pero sabemos que cuando el paciente es considerado el centro dentro de los espacios para la salud, dejando de ser un Objeto de Trabajo para convertirse en un Sujeto de Cuidados estamos en el camino del Paradigma Alternativo. Si bien es mucha la necesidad de investigaciones para proveer de datos con relevancia científica a los diseñadores centrados en esta problemática, no existe suficiente información al respecto. 

Fundamentalmente no hay datos, porque experimentar con pacientes es difícil y desempeñarse bajo condiciones controladas de laboratorio no siempre es plausible de aplicar a situaciones reales que involucran a seres humanos.

DE LA PROBLEMÁTICA ESPACIAL EN LAS UNIDADES DE CUIDADOS INTENSIVOS

En las Unidades de Cuidados Intensivos al sentimiento de vulnerabilidad propio de cualquier ser humano enfermo, se suma el aislamiento al que es sometido el paciente que deja lo habitual, su relación con el tiempo, sus deberes, su mundo social para entrar a un mundo inquietante, extraño que perturba el sentido del tiempo y del espacio que le es
familiar. El mundo simbólico de la persona queda sin sus referencias habituales, sus ansiedades y miedos más primarios se movilizan frente al riesgo de muerte.

¿Cómo habita el hombre los espacios construidos para la recuperación de la salud?

¿Qué lugar tiene el dolor psíquico en la arquitectura creada para la salud?

¿Cómo impacta el espacio en la subjetividad de la persona enferma?

Dice El Dr. José Bleger...“Sabemos que el encuadre espacial es sostén del psiquismo humano y que en él depositamos las ansiedades más psicóticas de  la personalidad o sea los aspectos mas disgregados de nosotros mismos” (2) Según este autor y ampliando brevemente el concepto, podemos decir que el encuadre espacial es una constante, un no proceso, que con el tiempo se internaliza. Cada cambio en el espacio nos lleva regresivamente a enfrentarnos con el espacio interno, con la significación que cambiar de lugar tiene para cada sujeto. A su vez, el espacio con sus características arquitectónicas configura, posibilita tareas, se carga de expectativas, de fantasías, de aspectos inconscientes. Por eso, cuando se cambia de espacio físico, de lugar, de barrio, de casa, se movilizan profundas ansiedades porque debemos reintroyectar, apropiarnos nuevamente de todo aquello que habíamos depositado en aquel lugar.

¿Qué siente el paciente internado en Terapia?

Al investigar, se han encontrado indicios de que las nociones temporales se pierden al ingresar el paciente a las Unidades de Cuidados Intensivos, que el miedo impregna su vida y que el cuerpo no le pertenece porque es manipulado como un objeto. Los profesionales debemos tener en cuenta que cuando un hecho aparentemente simple como es que el sujeto habita dentro del espacio, en Cuidados Intensivos parece ser ignorado, estamos en presencia de iatrogenia o sea del efecto enfermante de los recursos concebidos originariamente para curar. Como consecuencia, en tanto no nos preguntemos cómo habita el hombre el espacio para la salud, lo que se construya será solamente una estructura-ornamento que le restará a las personas calidad de vida.

Esta reflexión no significa que la Arquitectura pueda curar a alguien, porque no es su campo. Pero sí significa que el espacio arquitectónico puede enajenar aún más al sujeto que sufre si pensamos a la Arquitectura como una ciencia mecánica y la sustraemos del diálogo con otras disciplinas, de su transdisciplinariedad. Podemos suponer entonces que las ventanas con visuales terapéuticas, la separación física entre paciente y paciente, la comunicación fluida con sus afectos personales y el equipo de salud son intentos, entre otros, de restituir al sujeto su dignidad, el respeto por su pudor y por su miedo.

De la posibilidad del cambio

“...Hay que partir de la hipótesis de que la arquitectura no es lo que llena un espacio sino lo que genera espacio, tal vez mediante desvíos, mediante la inclusión de un elemento en otro, mediante la prestidigitación casi inconsciente, pero a partir de allí el ingenio cumple su función...”(3)

Es evidente que la nueva frontera para el diseño será la creación de espacios curativos que respondan a un paradigma en salud donde cuerpo y mente se unan con la tecnología moderna. Aunque probablemente nunca habrá una fórmula fija para crear estos ambientes, está ganando reconocimiento un enfoque más holístico (del gr. holos: entero, completo ) del sanar, donde adquiere relevancia la potencialidad terapéutica del ambiente construido.

Existe un acuerdo general sobre un gran número de factores conocidos por ocasionar reacciones fisiológicas mensurables en el cuerpo. Mientras más evolucionen las ideas sobre la relación entre el estrés y la enfermedad, más énfasis se pondrá sobre el diseño del espacio de cuidado del paciente. Si el entorno puede tener características sanadoras, el equipo de salud con la colaboración de los arquitectos tienen que pensar en cómo desarrollarlas. Prescripciones formales para lograrlo no hay, pero existen factores conocidos a tener en cuenta, entre ellos:

·         Bajo nivel de ruido.

·         Comodidad térmica personalizada.

·         Opciones de iluminación.

·         Privacidad visual y acústica.

·         Acceso a referentes cotidianos.

·         Uso de colores apropiados.

·         Recreación visual y acústica.

·         Acceso a visuales terapéuticas.

·         Comunicación con las personas que lo cuidan.

·         Contacto directo con los afectos.

·         Comodidades para los familiares.

Para la concreción de un proyecto de arquitectura en el campo de la

Salud, se conforma formal o informalmente un grupo de trabajo en el

que participa, en general, el comitente que realiza el encargo del

trabajo (Propietario, Gerente, Director de la institución, etc); las

personas que trabajarán en la Unidad (Médicos, Enfermeras,

Bioquímicos, Mucamas, Asistentes sociales, Administradores, etc); los

especialistas de la construcción (Planificadores, Arquitectos,

Ingenieros, Técnicos, etc). El equipo de Salud sabe que en cada

enfermedad hay un mundo y la clave para ingresar a ese mundo es la

empatía con la persona enferma. La esencia de la empatía es percibir

lo que otros sienten sin decirlo. El valor agregado de un médico,

enfermera o arquitecto empático es innegable porque supone

fomentar el cuidado del paciente basado en la relación.

Los profesionales comprometidos en pensar acerca de los espacios

para la salud debemos tener en cuenta que en entornos tan

específicos como las Unidades de Cuidados Intensivos, el desafío

debe ser que se integren todos los saberes de manera que no pueda

distinguirse dónde comienza el trabajo de una disciplina y termina el

de otra. La escala, la relación de los espacios interiores y exteriores,

la forma y composición de los elementos son recursos estéticos

enteramente del campo del arquitecto. Pero a nuestro criterio el

esfuerzo debe ser convergente con la definición de todos los recursos

que tengan en cuenta las necesidades físicas, emocionales y

psicológicas de los pacientes

Para lograr este objetivo la técnica y los técnicos deberán moderar

su carrera veloz de alguna manera y atender las necesidades del

paciente en tanto persona. Ha llegado el momento que las ciencias

de la salud, las ciencias sociales y el arte saquen un provecho

metódico de la relación entre salud y emoción. Lo que ahora es la

excepción puede y debe formar parte de lo habitual.

 

“Las máquinas son guantes vacíos dentro de los cuales puede

introducirse una mano, ya sea fría y huesuda o cálida y rolliza. La

mano es siempre la mano del hombre y la mano del hombre puede

producir tanto el bien como el mal, mientras que los guantes en sí

no son morales ni inmorales. La línea divisoria, la elección que haga

el hombre, está allí”

Ray Bradbury

Profecías de un escritor

 

BIBLIOGRAFIA

1.     ANDER-EGG, Ezequiel. Técnicas de Investigación Social, Ed. Lumen,4ª edición, Buenos Aires, 1983

2.     AYRES Stephen, GRENVIK Ake, HOLBROOK Peter, SHOEMAKER William. Tratado de Medicina Crítica y Terapia Intensiva, Ed. Médica Panamericana, 3ª edición, Buenos Aires.

3.     BAUE, Rosemary. El paciente como persona. Capítulo 29. Ethical care-bioethics.

4.     BERMANN, Sylvia. Trabajo Precario y Salud Mental. Narvaja Editor. 1ª. Ed.Córdoba. 1995

5.     BERTAUX, Daniel. Biografía y Sociedad, Capítulo 2, Desde el abordaje de la historia de vida hacia la transformación de la práctica sociológica.

6.     BERTAUX, Daniel. El enfoque biográfico su validez metodológica, sus potencialidades. (C.N.R.S) Vol LXIX, Paris, 1980

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