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Nota: La autora de este comentario, nos pidió permanecer en el anonimato La llegada de un niño discapacitado a un hogar causa un impacto profundo. Los padres, ilusionados con el nacimiento de este nuevo ser, concebido y esperado con tanto amor, sufren un golpe terrible que será muy difícil de superar, explicar y menos aún de comprender, dada la magnitud de la situación. Enfrentar
el nacimiento de un niño con
problemas, severísimos a veces, con pronósticos reservados, con una gama de
afecciones que van desde lo más simple hasta situaciones irreversibles algunas
veces, será sumamente arduo. Tener que asimilar lo que se está viviendo en
primer lugar, luego aceptarlo como algo inevitable y finalmente, tener que
entender porqué sucedió algo así, escapa generalmente a nuestro control. En
algunos casos, los padres están algo “ preparados ” antes del nacimiento
del niño, porque se diagnosticó con anticipación algún defecto congénito en
el bebito El
dolor, la rebeldía para aceptar que es así y que no hay nada que cambiar, la
angustia por lo que vendrá, el cuestionamiento de la propia capacidad para
enfrentar semejante reto y finalmente, la desesperación más grande frente a
lo Sólo
el amor, el amor más grande del que una persona es capaz, llevará a estos
padres a aceptar primero lo que les tocó vivir, a entender que aunque difícil
y con mucho esfuerzo, serán capaces de salir a flote del remolino profundo en
el que se encuentran y que además serán también capaces de ayudar a su hijo a
sobrevivir en las circunstancias tan especiales en las que le tocó vivir. Las
parejas, en esta situación tan compleja, sufrirán muchísimo. Pasarán por
diferentes fases que pueden incluir entre otras cosas, desde reproches mutuos,
sentimientos de culpa encontrados, distanciamientos, profundo e
irremediable Es
muy difícil poder explicar todos los sentimientos que la llegada de un niño
discapacitado trae consigo, pero si al final se logran superar los obstáculos,
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