Palabra
clave: PERSONAL DE LA SALUD. ESTIMULACIÓN.
Autor:
Carol Hymowitz
Parte
del trabajo que se supone debe hacer un gerente es inspirar dinamismo y
compromiso en sus empleados, alentándolos a avanzar en una compañía. Pero a
los gerentes les cuesta trabajo rechazar las peticiones de ascenso de sus
empleados.
Incómodos
con el hecho de tener que negarles una promoción, muchos gerentes no se
molestan en explicar a su empleado el porqué no fue escogido. A veces
intentan convencerlos de que lo mejor es que permanezcan en su puesto actual y
en otros casos anuncian que existe una plaza vacante, cuando tienen un claro
candidato en mente, creando con ello desconfianza sobre la equidad del sistema
de promociones.
Aún
cuando quieren promover a determinado empleado, los gerentes tienen
dificultades para encontrar un cargo adecuado para éste. El problema se
agudiza en tiempos de estrecheces económicas, como las actuales, en los que
muchos puestos altos permanecen deliberadamente vacantes, creando con ello un
cúmulo de trabajadores frustrados, deseosos de nuevos retos.
"
Hay demasiados empleados ambiciosos, pero muy pocas vacantes " dice Dan
Driscoll, Director General de Operaciones en Viacore, en California. " Si
los gerentes no solucionan esto con honestidad ni ayudan a sus empleados a ver
cómo sus compañeros y superiores los perciben, y qué tipo de oportunidades
hay más adelante, todo esto se volverá en su contra ".
Los
trabajadores que se sienten pasados por alto o atados a una posición
demasiado tiempo, pueden comportarse de forma apática o buscar un puesto en
una compañía de la competencia.
Ian
Basey, director de Marketing de Electronics Marketing, considera que los
gerentes deberían hablar con frecuencia con sus empleados sobre sus puntos
fuertes y sus flaquezas, y no solo cuando estos últimos piden una promoción.
Este
tipo de conversaciones da a los empleados objetivos y expectativas realistas.
Así, los gerentes se evitarán estar en la situación de tener que rechazar
una inesperada petición de ascenso.
"
Los tiempos en que los gerentes les decían a sus empleados lo que tenían que
hacer y estos obedecían, se acabaron "!,dice Basey. Pero si se es
honesto y hay una comunicación continua, y no solo una vez al año, durante
la evaluación de desempeño, es decir, cada pocos meses, el personal sabe lo
que puede esperar ".
Los
gerentes pueden animar a sus trabajadores a que muestren cierta iniciativa a
pesar de las limitadas oportunidades de ascenso y se pueden encontrar formas
de recompensar a los que tal vez no sean estrellas, pero son
contribuyentes destacados.
"
Cada compañía tiene empleados con un futuro brillante y profesionales que
son de gran ayuda y que también necesitan reconocimiento " dice Freud
Foulkes, catedrático de gestión de Boston University.
artículo
publicado en el diario El Comercio de Lima, el 23de Abril del 2003