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http://www.nodo50.org/mujeresred/violencia-mujeres_sordas.html Comisión
de la Mujer de la Confederación Nacional de Sordos de España.
1er.
Capítulo Todavía
son pocas las mujeres que denuncian las agresiones psicológicas, físicas y/o
sexuales a las que se ven sometidas. Entre otras cosas porque, no cuentan con el
apoyo de la mayor parte de la sociedad, que sigue pensando que los malos tratos
son casos aislados; que la actitud de los agresores no es la forma extrema de la
sociedad patriarcal en la que hemos crecido, sino casos concretos de hombres
enfermos y/o especialmente agresivos. La mayoría de las mujeres no denuncian
las agresiones hasta que son brutales y reiteradas o afectan a sus hijos e
hijas. Además se constata que las leyes actuales sobre el trato a los agresores
y las víctimas, son ambiguas. Gracias
al esfuerzo de muchas asociaciones de mujeres y de aquellas mujeres que se han
decidido a romper el silencio, cada vez son más los medios de comunicación que
se hacen eco de esta situación. De ahí que aumenten las acciones de organismos
de igualdad y asociaciones de mujeres, promoviendo medidas para paliar la
incidencia de la Violencia y los Malos Tratos, aumenten los recursos y servicios
para las mujeres. Sin
embargo, todos estos programas y proyectos se olvidan que de los grupos
minoritarios, como las mujeres Sordas, que no pueden beneficiarse de los
mismos, ya que: Las
mujeres Sordas no reciben la información transmitida por televisión o radio. La
información escrita, publicada en prensa y las guías editadas por los
organismos de igualdad, por su alto contenido verbal no está adaptada a las
mujeres Sordas. Hay
estudios que muestran que las mujeres discapacitadas tienden a mantenerse en
relaciones de malos tratos más tiempo porque tienen menos servicios que puedan
ayudarlas a salir de su situación. "Las mujeres tienen un doble código
de silencio", según Julie Rems-Smario que sobrevivió a un caso de
violación por un compañero de clase y directora ejecutiva de la Asociación
"Mujeres Sordas Contra la Violencia" de EEUU. "No podemos
obtener los servicios de la policía, casas de acogida, grupos de auto-apoyo que
han creado las personas oyentes (es raro encontrar interpretes de Lengua de
Signos o asesoras). Tampoco podemos hablar de esto en la comunidad Sorda".
Las
mujeres Sordas están en clara desventaja frente a otros grupos de mujeres, ya
que las dificultades de acceso a la información impiden que puedan discriminar
si han sido víctimas de agresiones, si pueden y deben denunciar; y si existen
servicios y recursos que las respalden. Por
este motivo, los organismos y entidades públicos o privados deben tener en
cuenta que: La
información audio-visual, como videos y anuncios televisivos, debe de estar
subtitulada y/o incorporar ventanas donde se dé la misma información en lengua
de signos. Las
guías y documentos que se editen por escrito deberían adaptarse a las mujeres
Sordas, para lo cual es importante fomentar la colaboración con las
Federaciones y/o Asociaciones de personas sordas para desarrollar y adaptar
materiales. Como
podemos comprobar antes de que se produzca algún tipo de agresión, las mujeres
Sordas se encuentran en clara desventaja, ya que no disponen de la información
necesaria para prevenir la violencia ni, en caso de que se produzca,
denunciarla. En
la Guía sobre Violencia y Malos Tratos, publicada por la Comisión de la
Mujer de la CNSE y adaptada a las mujeres sordas, uno de los puntos tratados son
los motivos que llevan a las mujeres a no denunciar las agresiones sufridas. A
continuación, analizaremos a qué dificultades añadidas se enfrentan las
mujeres Sordas; todas ellas pueden resumirse en una, de la que se derivarían
todas las demás: barreras de comunicación y dificultad añadida para acceder a
la información por los canales habituales. LAS MUJERES NO DENUNCIAN LOS MALOS TRATOS, ¿POR QUÉ?. Dependen económica y afectivamente del hombre. En
el caso de las mujeres sordas esta situación se agrava; si las mujeres en
general, sufren una mayor tasa de paro y una menor retribución salarial, las
mujeres Sordas además de sufrir mayor desempleo, los pocos trabajos a los que
acceden a menudo son no cualificados y están precariamente remunerados. Miedo
a que las agresiones sean más fuertes
Si
las mujeres fuésemos conscientes de que con el silencio no contribuimos a que
desaparezcan los malos tratos, muchas más se decidirían a denunciar las
agresiones sufridas. Las mujeres Sordas, tal y como hemos explicado, no tienen
acceso a los recursos y a esta información, por lo que su silencio es aún más
callado. No
aceptan el fracaso matrimonial ni familiar
El
papel tradicional asumido por las mujeres, de esposa y madre ejemplar ha sido y
es una dura carga que todavía continuamos sufriendo. En el cambio social sobre
los roles y estereotipos sobre el género está influyendo notablemente el papel
de las asociaciones de mujeres y los Organismos de Igualdad, desde donde se
presiona para que cambien los valores tradicionales, la imagen de la mujer y sus
derechos. De
nuevo nos encontramos ante el mismo problema: ¿Cómo pueden sentirse las
mujeres sordas partícipes de este cambio, si no pueden acceder a la información
que desde estos medios se propone? No
saben que están siendo maltratadas
De
nuevo en este punto la falta de información sobre sus derechos y sobre los
recursos disponibles. La guía editada por la Comisión de la Mujer de la
C.N.S.E. es la primera existente sobre este tema que está adaptada a las
características de las mujeres Sordas. Sentimientos
de culpa Este
punto lo vamos a unir, por la estrecha relación que mantienen, con la perdida
de autoestima. Las mujeres Sordas como consecuencia de la falta de formación,
información y modelos de referencia, presentan una mayor conformidad con el rol
de género tradicionalmente asignado y generalmente tienen una auto-estima baja;
a esto se le añade el inconveniente de que no existen profesionales que dominen
la lengua de signos para intervenir en esta problemática. Este
hace que los sentimientos de culpa, comunes en la mayoría de las mujeres
maltratadas, estén aún más arraigados. No
tienen recursos económicos
Tal
y como hemos comentado en párrafos anteriores las mujeres Sordas sufren una tasa
muy alta de desempleo y cuando tienen trabajo estos son generalmente no
cualificados y mal remunerados; por tanto si para todas las mujeres el no
disponer de recursos propios y así una independencia económica, es una traba
para no denunciar los malos tratos; en el caso de las mujeres sordas este punto
es aún más significativo. Falta
de apoyo familiar
Quizás
sea este hecho uno de los más representativos de las mujeres sordas. Analicemos
un par de situaciones: Una
mujer sorda cuyos progenitores y familiares directos son personas oyentes: Aunque
actualmente la situación tiende a cambiar, la persona sorda con padres oyentes
ha sufrido en su propio hogar el aislamiento y la incomunicación, derivada de
la carencia de un código comunicativo común, por lo que es fácil comprender
que no recurra a la familia cuando es víctima de malos tratos. Una
mujer sorda cuyos progenitores son personas Sordas; La
unidad familiar Sorda comparte unas barreras de comunicación que hacen que
carezcan de los recursos e información para actuar efectivamente en la situación
de maltrato. Ocultan
los malos tratos por vergüenza
Si
la mujer en general teme que sus vecinos/as o familiares se enteren de que está
siendo víctima de malos tratos, imaginemos que podrá sentir una mujer sorda
cuando su circulo social se reduce a su pareja, y a asociaciones, dónde
habitualmente se reúnen las personas sordas, la información es más fácil que
se difunda, con la consiguiente estigmatización. Barreras
de comunicación
Este
punto aparece en la guía editada por la Comisión de la Mujer de la C.N.S.E.
como principal diferencia con el resto de guías existentes sobre Violencia y
Malos Tratos, ya que este es el principal motivo por el que la mujer Sorda no
denuncia los malos tratos. Qué
se puede hacer ?
Adaptar
todos los materiales que se editen sobre violencia y malos tratos para que la
mujer sorda pueda acceder a ellos sin dificultad. Desarrollar
programas en colaboración con la comisión de la mujer de las Federaciones y
Asociaciones de personas sordas. Facilitar
a las mujeres sordas una formación ocupacional con las adaptaciones pertinentes
que les facilite el acceso al mercado laboral y consecuentemente a la
independencia económica. Supongamos
que una mujer Sorda víctima de malos tratos decide denunciar su caso. ¿Podéis
imaginar a cuantos obstáculos tendrá que enfrentarse? Vamos a detallarlos: Después
de un trato violento y suponiendo que la mujer Sorda conoce los pasos que tiene
que dar, decide en primer lugar acudir a un hospital para que se le haga
un reconocimiento médico y un parte de lesiones. Los y las profesionales que le
realizan la exploración no conocen la Lengua de Signos, y han de
solicitar un/a interprete de Lengua de Signos (ILSE) para poder comunicarse de
forma efectiva. Imaginémonos
en un país extranjero cuya lengua prácticamente desconocemos y hemos sufrido
un ataque violento. Acudimos a un hospital ¿seríamos capaces, en esa situación
de nerviosismo y miedo, de explicar con detalle lo ocurrido? Lo
mismo le ocurre a una mujer sorda cuando acude a un hospital de su propia
ciudad. Vayamos
tras los pasos de esta mujer sorda que decide denunciar su situación;
tras acudir al hospital se dirige bien a la policía, la guardia civil o bien a
un juzgado de guardia. Y volverá a enfrentarse a más barreras de comunicación.
La
mujer sorda intenta explicar lo ocurrido, la policía posiblemente sea la
primera vez que se encuentre con una persona sorda y, con bastante probabilidad
la mujer sorda no irá acompañada de un interprete; deberá llamar a su
federación ("donde es muy conocida") y solicitar uno/a dejando
constancia del motivo por el cual lo necesita, en el caso que no disponga del
I.L.S.E. ¿qué ocurrirá entonces? Si
la policía consigue averiguar la razón por la que la mujer sorda ha acudido a
la comisaría, se dispondrá a realizar el trámite de la denuncia, como la
comunicación no resultará muy fluida, decidirá darle la denuncia en papel
para que la rellene. ¿Que sucederá entonces? Las personas Sordas, muchas
de ellas, como consecuencia de una mala educación, son analfabetas funcionales,
así que, no comprenderán bien el texto de la denuncia ni podrán expresar
correctamente lo sucedido. Formar
a los/as profesionales
de los servicios de urgencia y atención al usuario/a de los hospitales, los/as
agentes de policía que realizan el trámite de denuncia sobre las personas
Sordas y Comunidad Sorda y dotarles de un conocimiento mínimo de la lengua de
signos para que la mujer sorda no se sienta aislada cuando acude a un hospital
tras haber sufrido una agresión. Contar
con un/a intérprete de Lengua de Signos
dentro de la plantilla habitual del hospital o comisaría o, un intérprete para
varios hospitales o comisarías próximas ya que de esta forma se puede
garantizar que la mujer Sorda de toda la información sobre lo ocurrido y que
esta se refleje en el parte médico y en la denuncia, fundamentales en los
procesos de denuncia y separación. Es
importante que en todos los organismos públicos o privados dispongan de
un Dispositivo Telefónico para personas Sordas (DTS) de forma que una
persona Sorda no necesite de una tercera persona para contactar con los
Servicios de Urgencias de los Hospitales, la Comisaría o cualquier otro
organismo con el que desee contactar. Una
vez superados estos pasos, la mujer Sorda acude a una casa de acogida. De
nuevo, la situación se complica, la mujer Sorda, se sentirá protegida pero
totalmente incomunicada, ya que además de no poder compartir sus sentimientos
con el resto de las mujeres, por no compartir el mismo código comunicativo, el
centro probablemente no cuente con ninguna de las adaptaciones técnicas
existentes. Por
otro lado en las casas de acogida se suelen desarrollar terapias individuales
y/o grupales que ayudan a las mujeres a salir de la situación en la que se
encuentran y facilitan su incorporación en el entorno laboral y social. Estas
terapias se basan principalmente en la comunicación y en estas situaciones la
figura de el/la intérprete no es suficiente para garantizar la eficacia de las
terapias. ¿Qué se puede hacer? Sin
olvidarnos de los puntos mencionados anteriormente es muy importante que las
casas de acogida y otros recursos similares sean adaptados, de forma que se
garantice la supresión de las barreras de comunicación dentro del hogar. Por
otro lado es importante que existan personas sordas capaces de realizar terapias
directas con las mujeres sordas y/o en su defecto personas oyentes que dominen
la lengua de signos, en ambos casos es fundamental que desde las
administraciones se potencie la formación de las personas sordas y la formación
de profesionales en Lengua de Signos. Facilitar
la información de los centros y servicios donde se puede acudir, como los que
adjuntamos en esta guía y que agradeceríamos nos ayudarais a actualizar y
completar los nuevos servicios que se vayan creando.
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